Noviembre 24, 2020

Adriana Salvatierra: La tarea de reconstrucción es altamente compleja

El motivo fundamental es el haber acercado nuestro programa de Gobierno a las necesidades reales de la población, pero también el haber tenido este tiempo donde la gente ha podido contrastar los proyectos políticos y saber cuáles realmente obedecen a las necesidades del pueblo boliviano, explica la senadora Adriana Salvatierra sobre el triunfo del MAS.


Lunes 26 de Octubre de 2020, 10:30pm






26 de octubre, El ciudadano de Chile.- En una entrevista en Voces Sin Fronteras, conducido por Bruno Sommer y Denis Rogatyuk, la senadora Adriana Salvatierra destacó que la victoria del MAS en Bolivia ratifica la vigencia de los proyectos progresistas en la región. Destacó que esta victoria ratifica la vigencia del proyecto progresista en la región y mencionó los desafíos que enfrentará el nuevo Gobierno.

DR: Has estado recorriendo todo el país haciendo campaña por el MAS, ¿cómo estuvo la campaña en las últimas semanas y cómo se sienten los compañeros del MAS sobre lo que han logrado?

AS: Ha sido una campaña bastante tensa, porque se construyó el relato del fraude electoral para legitimar lo que sucedió en noviembre que fue un golpe de Estado. Hoy nosotros, así como ganamos las elecciones de 2019, ganamos las elecciones este 2020 y ahora con un margen de diferencia del 47 %, hemos alcanzado al 55 % (de los votos) y ese es un dato importante porque derrumba los argumentos sobre los cuales intentaron legitimar el golpe.

El segundo elemento importante es que ha sido una muestra de valor y de coraje del pueblo boliviano. Un día antes de la realización de las elecciones, el gobierno de Jeanine Áñez realizaba ejercicios militares y demostración de la fuerza policial y militar en las calles buscando amedrentar al pueblo boliviano. Y, sin embargo, el pueblo boliviano se manifestó contundentemente en las urnas con más del 55 % de apoyo.

Ha sido también un año de profundos aprendizajes para nosotros como militantes del MAS, un año cargado de dolor pero que ha abierto una senda de esperanza que para nosotros es ampliamente importante.

DR: El MAS ha obtenido 55 % del voto, pero también la mayoría en ambas cámaras de la Asamblea Plurinacional. ¿Se esperaba algo así y cómo podemos explicar esos resultados en comparación con las elecciones del año pasado?

AS: Teníamos nuestros cálculos establecidos que sí ganábamos en primera vuelta, pero a mi me sorprendió la contundencia de superar el 50 %. Creo que la razón de la victoria radica fundamentalmente en que nosotros interpretamos las necesidades de la población en este contexto adverso, mientras hubo partidos políticos que se disputaban quién era el legítimo opositor al MAS o el mejor adversario al MAS. Nosotros nos enfocamos en responder las preguntas que tenía la gente, responder cómo íbamos a recuperar la estabilidad y el crecimiento económico, cómo íbamos a impulsar un nuevo proceso de generación de empleos, cómo se reactivaría la economía en la gestión de Luis Arce y David Choquehuanca, y creo que esas explicaciones han sido una diferencia fundamental.

El segundo elemento es que la gente ha podido contrastar. Aquella oposición que durante 14 años cuestionó y denostó el proyecto político del MAS, nuestra revolución democrática y cultural, en el ejercicio del poder demostró su ineficiencia, su incapacidad de gestionar el aparato del Estado y, fundamentalmente, de administrar lo político en torno al cumplimiento de intereses de clases, a los cuales ellos responden. Y en ese contraste que pudo hacer, la gente pudo ver cómo estaba hace un año y cómo estaba ahora, como tenía hace un año organizada su vida, planificadas sus finanzas y cómo ahora todo eso se había venido abajo, no solo por la crisis sanitaria sino por una deficiente gestión pública.

Entonces, creo que esos han sido los motivos fundamentales, el haber acercado nuestro programa de Gobierno a las necesidades reales de la población, pero también el haber tenido este tiempo donde la gente ha podido contrastar los proyectos políticos y saber cuáles realmente obedecen a las necesidades del pueblo boliviano.

BS: Luego de que el MAS ha sido electo democráticamente por esta amplia mayoría, seguimos viendo diversos grupos paramilitares de extrema derecha que han atacado a grupos afiliados al MAS y no reconocen el triunfo. ¿Cómo ha impactado esto a los movimientos sociales, han podido resistir a los diferentes ataques que se han producido y cómo van a abordar esto en las próximas semanas?

AS: Creo que en la realidad lo que existe es un calentamiento de la calle, con rumbo a fortalecer el liderazgo de Luis Fernando Camacho (por Creemos) en las subnacionales. Sí hay grupos paramilitares de carácter fascista, pero cada vez quedan reducidos a una minoría, cuando hasta Mike Pompeo en Estados Unidos reconoce la victoria del MAS, ésta es reconocida por la comunidad internacional, por los Estados, los observadores internacionales, el propio Tribunal Supremo Electoral, los partidos políticos que participaron en esta elección, a excepción de Luis Fernando Camacho. Entonces, creo que es una posición que se va quedando cada vez más sola, más abandonada, carente de propuesta alternativa, pero que busca reivindicar la participación de Luis Fernando Camacho en una elección de carácter local, con el fin de convertirlo en el interlocutor válido de la región.

DR: Santa Cruz siempre ha sido un departamento decisivo en términos políticos. ¿Cómo cree que el futuro Gobierno del MAS afrontará las posiciones conservadoras en esta región?

AS: Creo que partimos de un escenario altamente complejo en la medida en que el MAS ya no tiene el monopolio de la calle, nosotros tenemos una capacidad de movilización nacional sí, pero debemos reestructurar nuestra presencia, específicamente en la ciudad de Santa Cruz, porque el área urbana de Santa Cruz de la Sierra, como municipio, se encuentra dividida en ocho circunscripciones. Nosotros por supuesto que tenemos una fuerte presencia en el área rural, sin embargo, en las elecciones de 2014 alcanzamos tres circunscripciones, las tres en la zona sur-suroeste de nuestra ciudad, y hoy hemos alcanzado solo una, y es bastante delicado y complejo que se haya perdido en el Plan 3.000 que siempre ha sido considerado un bastión del MAS.

Entonces eso debe llamarnos profundamente la atención porque perdiéndose dos circunscripciones y quedando solo una en el área urbana, estamos en condiciones adversas para la resistencia ante un proyecto fascista en términos territoriales, esto implica la necesidad de reestructurar la militancia en territorio, pero creo que además el conflicto más importante que ronda en torno a la figura de Luis Fernando Camacho es el extremo conservadurismo y regionalismo, una característica que ha marcado su línea de campaña y que ha instrumentalizado la religión como identidad demográfica del poder, pero también que ha hecho uso del regionalismo como una bandera para la imposición ante el país, y creo que nosotros no buscamos construir aquello como bolivianos y como bolivianas, sino que creemos fundamentalmente en la integración como un elemento esencial para el desarrollo nacional.

BS: ¿Cuál es el futuro que usted ve a la derecha boliviana? ¿Se han quedado sin líder, no va a haber una oposición real al MAS en los próximos años en Bolivia?

AS: No hay que desmerecer aquello, creo que la posición de Fernando Camacho si bien está territorializada en el Departamento de Santa Cruz, enclaustrada en los límites departamentales, no podemos nosotros desconocer aquello, y hay un proyecto político tras de eso. El problema del proyecto político es que es de imposición desde lo local hacia lo nacional y no de carácter nacional para la integración, y el segundo conflicto que veo en torno al liderazgo de Luis Fernando Camacho, en realidad que es historia del repliegue de las clases dominantes locales cuando se ven derrotadas ante la emergencia de un proyecto político nacional, ya lo vivimos el 2008 cuando se genera ese escenario de confrontación región versus Estado y se produce lo que Álvaro García Linera llama el proceso de bifurcación, la oposición particularmente asentada en el oriente cruceño tiende a volver a su núcleo territorial a disputar los escenarios locales, alcaldías, gobernaciones, cooperativas, la institucionalidad de lo cruceño se repliega nuevamente a lo local y desde ahí plantea ejercer la resistencia.

A mí lo que me parece complicado es la naturaleza del proyecto político y, más allá de eso, el alcance que ha tenido éste en la ciudad de Santa Cruz, creo que es algo que tenemos que evaluar.

BS: ¿Cuál va a ser el rol de la mujer en este nuevo Gobierno del MAS? ¿Qué importancia debiese tener? ¿Hay alguna autocrítica de la participación anterior y cómo debiese ser en este nuevo período?

AS: Hemos tenido profundos avances, sin lugar a dudas, somos el primer país que conquistó la paridad de género en las instancias de representación legislativas, incluso en el ámbito local, hemos tenido grandes avances en torno a la modificación de la estructura de la tenencia de la tierra, garantizando pasar de un 15,6 a un 46,5 de los títulos agrarios a nombre de mujeres, hemos avanzando en normativas que han garantizado a las mujeres mecanismos para la protección contra la violencia y también la violencia política y, por supuesto, que todavía falta.

Tenemos que saldar distancias históricas que se construyeron a partir del patriarcado como sistema de reproducción de privilegios de género, creo que debemos realizar unas reflexiones en torno a la participación de la mujer y cómo nosotras nos convertimos en portadoras o no de las agendas de género, el ser parlamentaria mujer no necesariamente quiere decir que seamos portadoras de aquellas agendas y eso debemos reflexionarlo, en la medida en que esa representación se constituye en un avance importante para nuestra sociedad.

Además, creo que hoy hay la emergencia de compañeras y también compañeros jóvenes que quedan la certidumbre de la vigencia del proyecto político, de que esto va trascendiendo fronteras generacionales y que va garantizando su permanencia en el tiempo en la medida en que nosotros avanzamos en la materialización de los pilares que nosotros ya tenemos, la soberanía, la democratización de la riqueza, la ampliación de las oportunidades para todas y todos.

DR: ¿Cuál es el futuro de las organizaciones juveniles en el proyecto del MAS en Bolivia?

AS: Chávez una vez se refirió a la juventud venezolana en un congreso diciéndole que eran la mejor generación no por lo que hayan conquistado sino por el desafío que tenían enfrente, y creo que eso hoy aplica a nuestro país, nuestra generación ha cumplido el enorme desafío de retornar a las vías democráticas, a un Gobierno legítimo y de reconocer los avances y continuar transitando por un camino que garantice esto que hemos conquistado en 14 años, porque la emergencia de proyectos políticos conservadores nos ha demostrado que es posible retroceder en torno a las conquistas, que aquello que considerábamos que era imposible retroceder en realidad sí se puede, no los ha demostrado Brasil a cabalidad y el Gobierno de Macri en Argentina, pero también tiene el enorme desafío de enfrentar la militancia con una naturaleza distinta, tenemos un problema y es que muchos jóvenes probablemente van abandonando la vida de la participación sindical en el ámbito de lo campesino, toman nuevas formas de organización, tienen nuevas formas de comunicarse, de expresarse, y ahí radica también el desafío de esta generación de continuar construyendo ese horizonte común de ideas valiéndose de estas nuevas herramientas.

Es altamente complejo este escenario y esperemos que nuestra generación, como lo ha demostrado este 18 de octubre, continúe estando a la altura de los grandes desafíos.

BS: ¿Qué le inspira a usted este proceso que está llevando adelante el pueblo de Chile para la redacción de una nueva Constitución?

AS: Admiración. Un proceso constituyente es altamente complejo, porque implica discutir el origen de la construcción del Estado como una herramienta de reproducción de privilegios de clase, de género, de privilegios coloniales también, y esa interpelación de privilegios no siempre tiene una reacción pacífica de las clases dominantes que se sienten interpeladas, tienen reacciones muchas veces violentas y buscan apelar, además, a banderas que parecerían comunes, y principios fundamentales para llevarte a una posición conservadora. Por ejemplo, en Bolivia dijeron que la Constitución política del Estado aprobaba el aborto y empezaron a hacer propagandas con imágenes de fetos abortados, y uno decía: ‘oye, en ninguna parte de la Constitución dice eso’, pero claro despierta tal conmoción en la población que había gente que lo creía, o por ejemplo la sagrada propiedad privada, decían ‘si tenés dos casas te van a quitar una’, y la Constitución política del Estado no solo respeta la propiedad privada sino que el proceso de cambio le dio casas a miles de bolivianas y bolivianos. O por ejemplo empezaron a jugar con la fé y la religión y habían afiches que decían ‘escoge entre Dios y la nueva Constitución política del Estado’, y vos decías por qué es necesario tocar aquellas fibras tan sensibles que no son parte del debate esencial, no lo eran en ese momento, habrá otras que sí.

Pero yo creo que sí tiene que prepararse el pueblo y el país para vivir un fuerte escenario de confrontación de ideas donde apelarán a las sensibilidades de la población y donde radica la posibilidad de construir un destino distinto para todas y todos, reconociendo injusticias históricas y construyendo el camino a partir del cual comiencen a ser progresivamente saldadas, por supuesto que la Constitución no es la respuesta a todo, vendrá también un proceso post constituyente que también implica un fuerte proceso de movilización y participación, pero si hay algo esencial en el debate constituyente es precisamente ese ejercicio movilizador de la población que toma parte en la discusión de elementos esenciales del Estado de la consolidación de los derechos.

DR: ¿Crees que Bolivia necesita algunas reformas en el ámbito comunicacional y cómo pueden crear nuevos medios alternativos de comunicación para competir con los medios privados y sacarlos de este lugar donde ellos pueden hacer golpes de Estado?

AS: Creo que los medios de comunicación jugaron un rol importante como aparato mediático de la propagación del relato de un fraude electoral que legitimaba el golpe de Estado, pero nada fuera de eso. La última encuesta que sacó Página Siete decía que Carlos Mesa encabezaba la intención de voto, empatado y con décima superior a Luis Arce, y vos ves el resultado electoral del domingo y no tiene absolutamente ninguna conexión con la realidad. ¿Qué te demuestra esto? Que, por supuesto, este era un medio que estaba sirviendo para los intereses electorales de una fuerza política y eso deslegitima el medio, porque claramente a partir de eso uno entiende por qué ataca al MAS, por qué tanta virulencia en los comentarios, en los titulares, en la creación de una imagen de vivir en una dictadura, de legitimar y aplaudir todo lo que guarde relación con Carlos Mesa.

Después de la elección, incluso, había una publicación de que Carlos Mesa era una de las 30 personas más influyentes del mundo para hablar del medio ambiente, el que acaba de perder una elección con más de 20 puntos de diferencia, que su único gesto con el medio ambiente fue poner en las manos las cenizas del incendio en la Chiquitanía y sacarse una selfie con eso, ése fue su gesto medio ambiental, pero ahí uno ve el rol de los medios de comunicación que toman una posición política. Es legítimo que puedan asumir una posición política, lo que no es ni legítimo ni correcto es que mientan al respecto y lo único que nosotros demandamos de los medios de comunicación es verdad, verdad para informar, para la investigación, y para asumir frontalmente, no puedes llamarte un medio independiente si empatas los resultados de Luis Arce con Carlos Mesa y el domingo te muestran claramente que existía un resultado absolutamente distinto al que planteaste.

BS: ¿De qué forma el MAS se prepara para el futuro? ¿De qué forma el MAS va a fortalecer a los medios alternativos, independientes, y a la prensa más allá de la que es parte del aparato público?

AS: Hay dos respuestas para eso. La primera es que hicimos un esfuerzo importante con la creación de radios comunitarias que además construyeron un equilibrio al cerco mediático que existía en torno a la construcción de una narrativa que mostraba a los militantes del MAS como salvajes, personas intolerables, un proyecto político que parecía destruido, múltiples acusaciones que nos realizaron y para las cuales utilizaron los medios de comunicación, realizamos aquel esfuerzo pero nos encontramos de todas maneras con que existe también una concentración de la preferencia de la fuente a partir de la cual me comunico, esto no es un hecho espontáneo, obedece fundamentalmente a cómo se invierte en los diferentes medios de comunicación para lograr mayor alcance. Por ejemplo, en la emergencia detrás de la verdad como una red de información propia del Facebook, de las redes sociales, y es la de mayor alcance, incluso más allá de las redes oficiales de los medios que tienen un mayor alcance por televisión, y nosotros hemos vivido un proceso de polarización altamente complejo, yo escuchaba compañeras y compañeros en El Alto, en el Trópico de Cochabamba, que decían ‘yo el 11 de noviembre apagué la tele y no la escucho hasta el día de hoy, porque la tele me desinforma’, me decían.

Y yo creo que lo que debemos construir en realidad no es medios alternativos, sino fortalecer la calidad de esos medios alternativos para que ofrezcan productos que deseen ser consumidos por la población, creo que radica esencialmente no solo en la creación y dejarlos creados sino en fortalecer los contenidos a partir de los cuales se vuelven atractivos para la población, pero también contenidos que coadyuven en el sostén de determinados principios.

DR: ¿Qué rol te gustaría desempeñar en el nuevo Gobierno? 

AS: No sé qué me depara en realidad, yo me postulé a una maestría en Desarrollo Humano y Democratización, estoy a la espera de la respuesta, creo que de todas maneras, independientemente de la administración pública donde ya trabajé durante cinco años y espero haber cumplido los objetivos y pasar de forma positiva la evaluación, que la militancia no acaba solamente en el servicio público y el aporte al país no se restringe a una responsabilidad de Estado, el aporte al país radica en la formación académica que es necesaria también para contribuir con un mayor desarrollo del conocimiento, creo que es necesario también volver a la militancia porque si no nosotros perdemos la esencia, y yo apuesto a que los compañeros y compañeras que asuman esta gestión, legislativa y al frente de la administración pública, sean compañeros profundamente comprometidos con las bases sociales de las cuales emergen.

No sé qué me depara pero cualquiera sea la responsabilidad, desde la más sencilla hasta la más compleja, la asumo con total compromiso.

DR: ¿Qué puede hacer la comunidad internacional y los amigos de Bolivia para ayudar al pueblo a recuperarse y restaurar el Estado Plurinacional?

AS: Creo que la tarea de reconstrucción es altamente compleja, por supuesto, pero creo que nosotros debemos aportar en el fortalecimiento y en la reactivación de organismos de integración internacional, como la CELAC, como Unasur, espacios en los cuales se prescindió del tutelaje norteamericano, se establecían relaciones entre los Estados y los pueblos fundamentalmente, no basados solo y exclusivamente en un intercambio comercial, sino también en una relación solidaria de los pueblos y creo, además, que esos espacios como Unasur, CELAC, el Alba, que tenían otras lógicas de intercambio entre Estados, deben ser reactivados y fortalecidos, porque eran espacios que no solamente contribuían a la democracia, a la estabilidad política en la región sino que eran espacios sobre los cuales, además, primaba el principio de soberanía y de respeto a las opciones que hubieran triunfado en determinados Estados y es necesario rearticularlos.

Nosotros sentimos la ausencia de esos espacios de integración precisamente en la pandemia, donde los Estados prefirieron darse la espalda y cerrar las fronteras en vez de contribuir de forma conjunta a la lucha contra la crisis sanitaria. Creo que ese debe ser un escenario importante que tomemos en cuenta para la reactivación de relaciones internacionales entre los Estados y los pueblos, basadas en la solidaridad y complementariedad.