Septiembre 24, 2020

Sin liebres, la hora de las tortugas

No hay nada definitivo: el MAS-IPSP es muy probable que siga bajando, CC debe dejar esperar el debilitamiento del resto (sobre todo porque en La Paz, su origen, pierde al 17,9% de diferencia) y Juntos debe hacer una profunda reingeniería estratégica para competir de segundo


Miércoles 9 de Septiembre de 2020, 7:30am






El domingo pasado, Unitel difundió la tercera encuesta de intenciones de voto que este año preparó Ciesmori para la Red, también la tercera autorizada por el OEP después de la pandemia y la tercera vía telefónica. Analicémosla.

Lo primero significativo es que todos los candidatos bajan en el histórico de las tres de Ciesmori (que mantendré en pro de comparación): en votos no ponderados (totales), respecto del 15 de marzo pasado Luis Arce (MAS-IPSP) baja del 33,3% al 26,2% (-7,1%, lejos también de la primera de Ciesmori del 16 de febrero donde obtuvo el 31,6% de las preferencias); Carlos de Mesa (Comunidad Ciudadana), del 18,3% al 17,1% (una caída del 1,2%, aún en el margen de error del 2,2% y que retoma el mismo valor de febrero) y la actual presidenta Jeanine Añez, del 16,9% al 10,4% (-6,5%, lejos del 16,5% en febrero).

Al resto de los candidatos, más lejano, los encabeza Luis Fernando Camacho (Creemos), que del 7,1% baja al 6,9% (en febrero tuvo el 9,6%); Chi Hyun Chung (FPV), del 3,8% baja a 3,3%; Feliciano Mamani (PAN-BOL), desde el 1,9% baja al 0,6%; Jorge Quiroga (Libre 21), del 1,7% mejora al 2,5% (dentro del margen de error), y Maricruz Bayá (ADN) “sube” del 0% al 1% (en marzo ADN no tenía candidato). El resto de los datos obtenidos es: No sabe/No responde 16,6%, Blanco/Ninguno 6,6%, Voto secreto 6,1% (ya decidido) y Nulo 2,7%, por lo que el universo de votos válidos no incluiría los porcentajes de Blanco/Ninguno/Nulo (9,3%) y sí incluiría los de No sabe/No responde/Voto secreto, un margen de 22,7%; éste es el caudal para captar votos de los punteros (incluso en Voto secreto, que puede mutar).

Resumiendo los votos válidos con prorrateo proporcional de los Ns/Nr/Secreto, el MAS-IPSP tendría el 37,3% de las intenciones válidas (sobre el que se ha denominado “voto duro”: alrededor del 35%), CC 24,2%, Juntos 14,4%, Creemmos 12,4%, FPV 5,9% y Libre 21 3,8% mientras PAN-BOL y ADN estarían por debajo del baremo del 3% de votos válidos (0,7% y 1,3%, respectivamente). Tomando esas intenciones proyectadas, el MAS-IPSP estaría a 2,7% de lograr ganar en primera vuelta y al 13,1% de su más cercano (CC) y al 22,9% del siguiente (Juntos), lo que hace imprescindible una reorganización y sinceramiento de las candidaturas para provocar una segunda vuelta y no una victoria del MAS-IPSP, con independencia que éste pueda seguir bajando; en ello influenciarán también los negativos de cada candidatura, analizados por Ciesmori pero no divulgados (a pesar de que eran mencionados por los comentaristas durante el programa televisivo de la presentación).

Desde el punto de prelación regional, en marzo el MAS-IPSP ganaba en 4 regiones (La Paz, Cochabamba, Oruro y Pando), Juntos en 3 (Beni, Santa Cruz y Tarija) y CC en 2 (Potosí y Chuquisaca). A la fecha, la encuesta de intenciones revela que el MAS-IPSP capturó Tarija a Juntos y Potosí a CC, mientras Creemos logró preeminencia en Santa Cruz. En la posibilidad de recuperar territorios perdidos, a CC le será difícil (no imposible) superar la diferencia del 9,3% con el MAS-IPSP en Potosí, mientras que a JUNTOS sería un poco menos para recuperar Tarija (5,7% a favor del MAS-IPSP), a la vez que el 3,9% tras Creemos puede ser remontado, como pasó en las encuestas de febrero a marzo.

Como conclusión, no hay nada definitivo: el MAS-IPSP es muy probable que siga bajando, CC debe dejar esperar el debilitamiento del resto (sobre todo porque en La Paz, su origen, pierde al 17,9% de diferencia) y Juntos debe hacer una profunda reingeniería estratégica para competir de segundo (y recuperar Santa Cruz, asegurando dos senadores y primera mayoría de plurinominales, además de potenciar sus uninominales). Hora de correr.

 

José Rafael Vilar es analista y consultor político.