Mayo 28, 2020

Upre priorizó 1.029 complejos deportivos y 239 centros de salud

Una auditoria especial logró determinar que del 2011 al 2019 esta unidad destinó cuatro veces más de presupuesto para deportes que para la salud.


Jueves 30 de Abril de 2020, 8:30am




La Paz, 30 de abril (revista Oxígeno).- En 2007 se creó la Unidad de Proyectos Especiales (Upre), dependiente del Ministerio de la Presidencia. El Decreto Supremo 29091 establece que esta área tiene como fin “apoyar las gestiones que lleva adelante el Presidente de la República para implementar proyectos especiales en el ámbito municipal, regional y social”.

El expresidente Evo Morales, mediante esta unidad, entregaba obras en localidades y municipios que eran competencia de los gobiernos subnacional. Los proyectos se financiaban con recursos que llegaban de la comunidad internacional y del Tesoro General de la Nación (TGN). La Upre, debido a ello, manejó mucho más dinero que varios ministerios juntos y gobernaciones.

Tan solo el año pasado, esta dependencia tuvo un presupuesto de 2.139 millones de bolivianos, mucho más de lo que recibieron ocho gobernaciones, exceptuando la de Santa Cruz. También durante la gestión del Movimiento al Socialismo (MAS) esta unidad administró más de Bs 20.000 millones.

Aproximadamente un mes después de la renuncia de Morales, se dio a conocer que los recursos de esa unidad fueron destinados en buen proporción a la edificación de coliseos, complejos deportivos, tinglados y canchas de fútbol. 

En una auditoria especial encargada por el gobierno de la presidente Jeanine Áñez, la cual realizó un análisis desde la gestión 2011 a 2019, se detalla que se erogó Bs 3.630 millones en 1.029 proyectos deportivos. Entre tanto, para 239 centros de salud se invirtió la suma de 807 millones de bolivianos.

En una entrevista con un medio internacional, Evo justificó que se destinara mayores recursos para deportes porque era los que los dirigentes y autoridades regionales le pedían. “Entregar un campo deportivo es como entregar un hospital”, complementó ese entonces.

Para el viceministro de Coordinación y Gestión Gubernamental, Israel Alanoca, el hecho de que se destinó más recursos para el tema de deportes que para potenciar el sistema de salud del país, demuestra que el exmandatario no era un buen administrador del Estado. Esto porque como exprimera autoridad debió priorizar las necesidades primordiales de la población.

“Si al él (Morales) los alcaldes y dirigentes le pedían canchas, debió priorizar lo que es primero: el tema de salud y educación. Entonces el expresidente no ha sido un buen administrador de la cosa pública y priorizaba más el deporte. Hay que recordar que usaba Televisión Boliviana para transmitir su partidos de fútbol y de fútsal. Viajaba con su equipo presidencial para jugar fútbol”, señaló.

El dinero de esta unidad, según especifica la auditoría, en una buen porcentaje fue destinado a la ejecución de obras que no eran de necesidad primordial. Asimismo detalla que los municipios para los cuales se gastaron mayores recursos fueron: El Alto, en primer lugar, le sigue el Villa Tunari y luego Oruro.

En la urbe alteña se ejecutaron 320 proyectos con un montón de más de 879,8 millones de bolivianos. De estas las obras mas costosas fueron: Campo Ferial (Bs 74,4 millones), un estadio de fútbol municipal (Bs 55,8 millones), el mercado Campesino (Bs 39,3 millones) y el edificio de la Procuraduría General del Estado (Bs 32,4 millones).

A Villa Tunari le otorgaron 635,5 millones de bolivianos para la construcción de 175 proyectos. Los más costosos el Centro de Alto Rendimiento General Federico Román (Bs 126 millones), un estadio de fútbol (Bs 78,5 millones), paneles solares para unidades educativas (Bs 30,4 millones) y una piscina olímpica (Bs 30,4 millones).

En la región orureña se ejecutó 117 proyectos con un financiamiento de 544,6 millones de bolivianos.  El Campo Ferial Multipropósito llegó a costar Bs 48,1 millones; una piscina olímpica, 29,8 millones y el Teatro Nacional; 36,6 millones, esas fueron las edificaciones que se realizaron con mayores costos.

Al respecto, el viceministro afirmó que si estas recursos hubiesen sido destinados de mejor manera para temas importantes como el sistema de salud, tendríamos hospitales de tercer y cuarto nivel con todo el equipamiento, ítmes, personal e insumos necesarios. “Si la salud habría sido prioridad durante la gestión de Morales, se hubiera enfrentado al coronavirus de mejor manera”, aseveró.

Corrupción en proyectos de la Upre

A los malos manejos de los recursos de esta área también se suman hechos irregulares. Es en ese entendido, el diputado de Unidad Demócrata (UD), Amílcar Barral, en diciembre del 2019 dio a conocer que la cantidad de fondos desviados superan a la del Fondo de Desarrollo Indígena (Fondioc). Por lo cual en su calidad de legislador y fiscalizador anunció una investigación a fondo de todos los proyectos que se ejecutaron.

Sin embargo, Alanoca explicó que en la Upre también se desembolsaron recursos para proyectos fantasmas, sobreprecios en canchas deportivas. Incluso hubo negociados para facilitar la ejecución de unidades educativas y realizaron obras donde el derecho propietario no estaba saneado.

“Cuando entregaban hospitales solo era infraestructura, no había equipamiento. (…) El ministro Yerko Núñez cuando era senador denunció que en Beni se construyeron muchos hospitales y que después de la inauguración se los abandonó. Yo he visitado un hospital en San Buenaventura, pero usted ingresa y ahí están viviendo personas alcohólicas y la hierba ha crecido y se robaron muchas cosa”, puntualizó.

Procesos a exautoridades

El titular de Coordinación y Gestión Gubernamental adelantó que después que pase la emergencia sanitaria por el Covid-19, se iniciará procesos legales por los delitos malversación de fondos, incumplimiento de deberes y daño económico al Estado, en contra del expresidente Evo Morales, el exvicepresidente Álvaro García, y los exministros de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, Carlos Romero, Óscar Coca y Alfredo Rada.

“No ha habido trasparencia en el manejo de esto recursos económicos, recordemos que estos dineros antes del 2011 eran manejados en concordancia con la Embajada de Venezuela. La documentación de esos años está en el Estado Mayor y solo es un legajo de papales, no se sabe a dónde han ido a parar los montos que se destinaron (…) No hay documentación feaciente para hacer las auditorías y en las oficinas de la Upre la documentación estaba en el suelo”, resaltó.

La Constitución Política del Estado (CPE), en su artículo 112, establece que “los delitos cometidos por servidores públicos que atenten contra el patrimonio del Estado y causen grave daño económico, son imprescriptibles y no admiten régimen de inmunidad”. Por lo cual las exautoridades de gobierno en el corto, mediano o largo plazo deberán responder por el daño económico que se hizo al Estado, por manejar mal los recursos de esta unidad.

Morales priorizó el deporte 

La autoridad del Ejecutivo explicó que programa “Bolivia Cambia, Evo Cumple”, que era parte de la Upre, fue manejado a gusto del exmanatario, ya que los más importante para él era el deporte. Recodó que al ingresar a la suite y oficina presidencial de la “Casa Grande del Pueblo” se encontraron solo balones y no documentación de trabajo.

“En la oficina de Evo solo se encontraron balones de fútbol, sus poleras para jugar estaban en su oficina. Los que llama la atención es que en su oficina había un par de trajes y en su escritorio no había ninguna documentación. (…) En el escritorio de García Linera era lo contrario, había mucha documentación. Evo Morales se dedicaba a jugar fútbol y por eso priorizaba más este tema para la ejecución de proyectos”, añadió.

Sistema de salud deficiente

Durante la gestión de Evo, médicos y profesionales en salud se movilizaron en varias oportunidades en demanda de ítmes, infraestructura, insumos y equipamiento hospitalario. No obstante, los ministros de Salud no atendieron estas demandas y por el contrario ser enfrentaron al Colegio Médico y al Sindicato de Ramas Médicas de Salud Pública (Sirmes).

Estos conflictos conllevaron a que las peticiones de los profesionales en salud para mejorar el sistema sanitario precario no sean cumplidas. A esto se sumó que en la gestión pasada, por razones electorales, como fue denunciado por políticos de la exoposición y galenos, se implementó el Sistema Único de Salud (SUS), que ocasionó mayor colapso en hospitales ya saturados.

Como consecuencia de no invertir en el tema de salud, se enfrenta la crisis del coronavirus en condición de desventaja; no se cuenta con las camas suficientes de terapia intensiva. Ante esto el gobierno actual tuvo que implementar de manera provisoria y rápida más espacios para atender a los casos positivo y críticos de Covid-19.

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