Agosto 06, 2020

¿Cuándo se abolió en los hechos la esclavitud en Bolivia?

El pongueaje y el mitanaje, instituciones heredadas de la Colonia, fueron acrecentadas durante la República, tanto que pervivieron hasta la segunda mitad del siglo XX, abolidas solo con el advenimiento de la Revolución Nacional de 1952.


Jueves 2 de Abril de 2020, 10:30pm




Introducción

La esclavitud, entendida crudamente como que una persona pertenece a otra “con pérdida absoluta de su libertad y de casi todos los derechos”,[1] es una práctica que “existió desde tiempos muy antiguos y en numerosos países del mundo. Sin embargo, su empleo para la producción industrial o mercantil data, según los investigadores, de los siglos inmediatamente anteriores a la era cristiana, y se originó en las ciudades-Estado de Grecia o en el Imperio Romano. En esta época, los esclavos preponderaron en la producción comercial destinada a mercados locales e  internacionales; la esclavitud se convirtió en un factor importante en dichas economías”.[2]

El propietario (“amo”) exige trabajo sin remuneración del otro (esclavo). Sólo los “amos” tienen derechos. Los esclavos apenas son considerados como seres humanos inferiores. “Constituye —en ese entendido— una forma particular de relación de producción, propia de un determinado nivel de desarrollo de las fuerzas productivas en la evolución de la economía”.[3]

Herbert Klein manifiesta que “la esclavitud aún existía en Europa en 1492, pero su importancia era limitada (…)  si bien era una institución conocida por muchas sociedades complejas, como sistema de producción industrial o de mercado ella era más bien un fenómeno mucho más restringido”,[4] pero no por ello menos relevante para la historia de la humanidad.

Los esclavos provenían de diversos países africanos y sus destinos finales estuvieron sellados por la producción generada en diversas regiones. En efecto, “las rutas de la trata de esclavizados o las rutas de la esclavitud estuvieron determinadas por los productos y mercancías a ser explotadas y extraídas en las tierras descubiertas. Así, el azúcar, los minerales (oro y la plata), el arroz, el algodón, el café, el tabaco y la coca marcaron el destino geográfico de los esclavizados. Las vidas humanas desplazadas se confundieron con las mercancías trasportadas por los conquistadores que vieron a los abuelos afrobolivianos como objetos y no como seres humanos”.[5]

No existe un dato exacto sobre la cantidad de esclavos que fueron trasladados hasta Europa y América. Sin embargo, “se estima que en los tres siglos de trata de esclavizados se introdujeron un promedio de entre 10 y 20 millones de esclavizados”.[6]

De acuerdo con datos del siglo XVII, en Charcas “la población negra, sobre un total de 850.000 personas, llegaba a 30.000. Los indios sumaban a 750.000, los blancos 50.000, los mestizos 15.000 y los mulatos 5.000”.[7]  Esto quiere decir que sólo el 3,5% de la población charqueña de aquellos años era negra. Esa distribución no se modificó significativamente con el paso de los años.

Esclavos en Bolivia

Es importante considerar que durante la colonia, “en Charcas subsistieron sin cambio ni alteración instituciones determinantes de una realidad social uniforme y persistente. La mita minera del cerro de Potosí seguía siendo aplicada en los albores de la guerra de la independencia con el mismo rigor, aunque con menor eficacia, que cuando fue implantada por el Virrey Francisco de Toledo, en 1573. De la misma manera, el sistema esclavista continuó vigente hasta el final con toda la fuerza básica de sus comienzos. Presenta el mismo cuadro en tan largo periodo y es difícil hallar una evolución en su proceso”.[8]

Esta práctica existió, pues, en Bolivia y si bien comenzó a desaparecer con el advenimiento de la independencia, perduró, en los hechos, por mucho tiempo más.

Los esclavos negros llegaron a América con el “descubrimiento”, ya que dos años después, es decir, en 1494 fueron traídos para servir en las plantaciones de caña de la isla conocida entonces como “La Española” (que actualmente cobija dos estados: República Dominicana y Haití).

“En nuestro territorio —dice Fernando Cajías de la Vega— los esclavos negros fueron fundamentalmente esclavos domésticos que se ubicaron en las diferentes ciudades. De acuerdo a los censos existentes, no existieron muchos, pero sí en todas las ciudades: Santa Cruz, La Paz, Oruro, en Potosí, la ciudad de la Plata, en Cochabamba, en todos había una presencia afro, pero cuando vino el auge de la coca en los yungas paceños y el auge del azúcar en Santa Cruz ahí si comenzaron a crearse asentamientos más grandes de esclavos negros, sobre todo en los Yungas de La Paz. Podríamos decir por lo tanto que ésta identificación de los afros con los Yungas proviene del siglo XVIII, cuando la coca, fundamentalmente de esa región, fue muy apetecida, sobre todo en los centros mineros. De ahí que los propietarios de los hacendados de los propietarios de la coca necesitaban esclavos”.[9]

Hoy por hoy el negro queda en Bolivia como “la imagen intemporal de un pasado perdido. Sin embargo —ilustra Alberto Crespo Rodas— fue durante más de dos siglos y medio un elemento esencial de la colectividad hoy llamada boliviana. Con el grillo al pie o el azote a las espaldas, fue el gran colonizador del Nuevo Mundo. Fue cultivador de coca en las laderas húmedas de los trópicos, peón en las haciendas de los valles de Tarija y Chuquisaca, sirviente doméstico en las ciudades, trabajador en los ingenios mineros, acuñador en la Casa de Moneda de Potosí”.[10]

Abolición de la esclavitud en Bolivia

La esclavitud en Bolivia fue, en los papeles, suprimida desde su primera Constitución Política del Estado, es decir a partir de la promulgada en 1826 a instancias del Libertador Simón Bolívar.

Esta Constitución, al tipificar a los (ciudadanos) Bolivianos, señala que también tienen tal calidad, “todos  los  que  hasta  el  día  han  sido  esclavos: y por lo mismo quedarán de derecho libres,  en  el  acto  de  publicarse la Constitución; pero no podrán abandonar la casa de sus antiguos señores, sino en la forma que la Ley especial lo determine” (Capítulo 2º “De los bolivianos”, Artículo 11, parágrafo 5º).

El artículo mencionado, si bien es cierto señala que quienes hasta el día de la publicación de la Constitución de referencia —19 de noviembre de 1826— tenían la calidad de esclavos, “quedarán de derecho libres”. Sin embargo, más adelante aclara que “no podrán abandonar la casa de sus antiguos señores, sino en la forma que la Ley especial lo determine”. Esta es, en todo caso, una severa limitante a la libertad, por lo que no mostraba una real intención de acabar con ese flagelo, aunque mucho se habla de que la esclavitud fue eliminada, en nuestro país prácticamente desde la fundación de la República. Jamás fue sancionada la aludida Ley especial que debió determinar la forma en que los esclavos podrían abandonar la casa de sus “amos”…

Las sucesivas constituciones dictadas bajo la administración del Mariscal de Zepita, Andrés de Santa Cruz, señalan textualmente que “Nadie ha nacido esclavo en Bolivia desde el 6 de agosto de 1825. Queda prohibida la introducción de esclavos en su territorio” (CPE 1831, artículo 156; CPE 1834, artículo 158 y CPE 1839, artículo 155).

La siguiente constitución, sancionada en 1843 bajo la administración de José de Ballivián, motejada como la “Ordenanza Militar”, en la Sección vigésimasegunda, referida a las garantías, establece: ARTÍCULO 86°.- Esta Constitución garantiza a los habitantes de la República su libertad civil, su seguridad individual, su propiedad y su igualdad ante la Ley. ARTÍCULO 87°.- Son libres en Bolivia los nacidos de madre esclava desde el 6 de agosto de 1825 y los que en adelante nacieren. Son asimismo libres los esclavos que hubiesen pisado el territorio boliviano con cualquier motivo, desde que se promulgó la Constitución de 1831 y los que en adelante lo pisaren”.

La Constitución de 1851, promulgada por Manuel Isidoro Belzu, en su artículo 1º dice: “Todo hombre nace libre en Bolivia: todo hombre recupera su libertad al pisar su territorio. La esclavitud no existe ni puede existir en él”.

Más adelante, la Constitución sancionada por José María Achá en 1861, establecía, en su artículo 3 que “La esclavitud no existe ni puede existir en Bolivia”, y la de 1878,  también en su artículo 3º dice a la letra: “La esclavitud no existe en Bolivia, todo esclavo que pise el territorio boliviano es libre”.

Es importante destacar que la Carta Marga de 1851 es la única que en su primer artículo dispone la abolición de la esclavitud; las anteriores y posteriores lo hacen en títulos ulteriores, casi al finalizar el documento. Verbigracia, en las Constituciones crucistas esta disposición sólo aparece en el título último, “de las garantías”, al igual que en la “ordenanza militar”, en la sección vigésimosegunda, “de las garantías” (Art. 87).

Un aviso llamativo: se vende ser humano

Por todo ello llama la atención la muestra palpable de que en 1849, todavía estaba vigente la transacción comercial de seres humanos, como simples objetos o mercadería de uso (aunque aparentemente ya no tan) común… Al menos eso se deduce de la publicación de un aviso en la página 4 de La Época, del 13 de octubre de ese año de 1849 que ofrecía en venta a una esclava de 30 años de edad, cuyo nombre era Paula Valle… Veamos:

«OJO AL AVISO. Se desea vender una esclava llamada Paula Valle de edad de 30 años, robusta y sin vicio ninguno, con aptitudes para la cocina, lavado, confituria y servicio doméstico.  La persona que quiera tomarla puede verse con el interesado, de quien se dara razón en esta imprenta».[11]

La imprenta no era otra que la denominada Paceña, donde por entonces se imprimía La Época, que dicho sea de paso, estaba al servicio de la causa belcista.

Otro ejemplo encontramos en El Prisma, que publicó el siguiente aviso en 1849, esta vez relacionado con el alquiler de pongos y mitanis. Veamos:

  «Ojo!!  Ojo!!  Ojo!!! Se alquila un pongo, mitani y cuatro cargas de combustible por dos ps. semanales, y si gustan con borreaje; cada capon un peso; en esta imprenta se dará noticia».[12]

El pongueaje y el mitanaje, instituciones heredadas de la Colonia, fueron acrecentadas durante la República, tanto que pervivieron hasta la segunda mitad del siglo XX, abolidas solo con el advenimiento de la Revolución Nacional de 1952.

Esta clase de avisos, de hecho denigrantes para el género humano, constituyen una muestra clara del grado de servaje en el que se encontraba inmerso el ‘indio’ y, aunque, en menor escala, el ‘cholo’, al extremo de ser considerado el primero como simple mercadería.

Como toda medida dictada por los gobiernos, aquella que figura desde la primera Constitución Política del Estado, seguramente, tardó en ejecutarse, habida cuenta que, en general, las instituciones heredadas perduraron mucho tiempo en las por entonces, recién fundadas Repúblicas, como Bolivia.

Al inicio de la segunda mitad del siglo XIX, concretamente bajo la administración gubernativa de Manuel Isidoro Belzu (1848-1855), se dieron pasos para suprimirla definitivamente, puesto que su ideología era, precisamente contraria a esa institución por la gran sensibilidad social que le caracterizó, sus atisbos socialistas y su posterior inclinación por el más puro republicanismo.

Sin embargo, lo cierto es que el esclavismo perduró en nuestro país, aunque de manera solapada. Según algunos investigadores fue sólo con la Revolución Nacional de 1952 que desapareció completamente. Hoy, casi en el primer cuarto del siglo XXI todavía se habla de la existencia de comunidades indígenas esclavas en la región del Chaco boliviano… naturalmente que las condiciones son diferentes, pues la esclavitud como tal, ya no existe… Sin embargo, valga el apunte.

Bibliografía consultada

Libros

Crespo Rodas, Alberto. Esclavos negros en Bolivia. Academia Nacional de Ciencias de Bolivia. La Paz,  1977,

Klein, Herbert. S. El tráfico atlántico de esclavos. Lima, IEP; Fundación Manuel J. Bustamante de la Fuente, 2011 (Estudios Históricos, 56).

Zambrana B., Amilcar (Coord.). El pueblo afroboliviano. Historia, cultura y economía. Fondo de Asistencia Internacional de Estudiantes y Académicos Noruegos (SAIH), Fundación para la Educación en Contextos de Multilingüismo y Pluriculturalidad (FUNPROEIB Andes), Concejo Nacional Afroboliviano (CONAFRO), Consejo Educativo del Pueblo Afroboliviano (CEPA), Bolivia, 2014.

Normas legales

Bolivia, República de. Constituciones políticas del Estado de los años 1826, 1831, 1834, 1839, 1843, 1851, 1861 y 1878.

Periódicos

Colección de La Época, 1849

Colección de El Prisma, 1849

Webgrafía

http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com

https://es.wikipedia.org

NOTAS

 [1] http://www.enciclopedia-juridica.biz14.com/d/esclavo/esclavo.htm visitada 24 de septiembre de 2019.

 [2] Klein y Ben Vinson citados por Verónica Stella Tejerina Vargas. Los afrobolivianos y su historia colonial y republicana, en Amilcar Zambrana B. (Coord.). El pueblo afroboliviano. Historia, cultura y economía. P. 33.

 [3] https://es.wikipedia.org/wiki/Esclavitud visitada 24 de septiembre de 2019.

[4] Klein, Herbert. S. El tráfico atlántico de esclavos. Lima, IEP; Fundación Manuel J. Bustamante de la Fuente, 2011 (Estudios Históricos, 56). P. 17, 19.

 [5] Tejerina Vargas, Verónica Stella. Los afrobolivianos y su historia… P. 33.

 [6] Tejerina Vargas, Verónica Stella. Los afrobolivianos y su historia… P. 45.

 [7] Crespo Rodas, Alberto. Esclavos negros en Bolivia. Academia Nacional de Ciencias de Bolivia, La Paz, 1977. P. 30.

[8] Crespo Rodas, Alberto. Esclavos negros... P. 19, 20.

 [9] Fernando Cajías, citado por Tejerina Vargas, Verónica Stella. Los afrobolivianos y su historia… P. 47.

 [10] Crespo Rodas, Alberto Esclavos negros… P. 22.

 [11].La Época, La Paz, 13 de Octubre de 1849.  Año IV, No. 499.   P.4.

 [12].El Prisma, La Paz, 1 de marzo de 1849, No. 141. P.4.

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