Enero 22, 2020

La Chilindrina revela por qué no derramó una lágrima tras la muerte de su esposo

“Cuando teníamos tiempo viajábamos, ese era nuestro gusto, viajábamos trabajando y por placer. No nos dio tiempo de cansarnos”, reveló María Antonieta de las Nieves.


Jueves 26 de Septiembre de 2019, 1:15pm




26 de septiembre (Infobae).- El pasado 15 de septiembre murió el esposo de María Antonieta de las Nieves "La Chilindrina, el locutor Gabriel Fernández, a los 85 años de edad. Su matrimonio duró 48 años en los que fueron inseparables, por lo que su ausencia ha sido una prueba muy dura para la actriz.

Así lo confesó en una entrevista reciente en el programa “Ventaneando” de la cadena TV Azteca, donde la legendaria intérprete y locutora fue sincera al decir cuánto extraña a su marido y cómo han sido los primeros 10 días sin él.

Relató que aunque nunca ha dejado de trabajar, hizo una pausa para cuidar de Gabriel, pues solo una vez que lo dejó por un viaje de trabajo, su esposo “se vino para abajo”. Así que no se despegaron un solo momento. “La Chilindrina” y Fernández trabajaban juntos, pero tanta convivencia, a diferencia de a otras parejas, no hizo más que unirlos.

“Por estar trabajando todo el tiempo, nos unimos tanto, que dejamos amigos, dejamos hijos, que era lo que más nos dolía a nosotros. Los dos nos salíamos a trabajar juntos, era mi productor, el que me regañaba, todo el tiempo estábamos juntos. Y en la noche yo me ponía a llorar porque mis hijos estaban con las muchachas. Fue muy difícil para mí esa época”, confesó María Antonieta de las Nieves.

La Chilindrina y su esposo estuvieron 48 años juntos (Foto: Cuartoscuro)

“Cuando teníamos tiempo viajábamos, ese era nuestro gusto, viajábamos trabajando y por placer. No nos dio tiempo de cansarnos”, reveló María Antonieta de las Nieves.

Es por eso que ahora que Gabriel Fernández murió tras enfrentar severos problemas de salud, le cuestionaron a “La Chilindrina” cómo va a seguir con su vida, aunque por ahora, ni siquiera ha podido llorar.

“Ahorita no sé cómo la voy a retomar. No me ha caído el veinte todavía. No he podido derramar una sola lágrima. Yo que voy al cine y lloro, que veo a un perrito maltratado y lloro... ahorita no, porque él no se ha ido, él está conmigo. En eso quedamos muchos años nos lo decíamos: ‘El día que yo me vaya no te voy a dejar, voy a ser tu ángel de la guarda, cuidado con que te portes mal’. Siempre bromeábamos, y me pasó con mi mamá y ahora con mi marido”, confesó.

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