Septiembre 20, 2020

La Warmi Rosa, la youtuber boliviana que causa sensación

Esta es la historia de Lidia Quispe Rosa, una mujer de pollera que tiene más de 200 mil seguidores en Facebook y casi 30 mil suscriptores en Youtube.


Miércoles 29 de Enero de 2020, 9:30am






La Paz, 29 de enero (Soledad Mena, Urgente.bo).- ¿No te vas equivocar? le preguntaron sus hijos y ella les respondió con mucha seguridad: “No, claro que no”.  Con tal determinación empezó la singular historia de la Warmi Rosa, una mujer de pollera, que es una especie de heroina andina de los tiempos actuales donde las personas digitales mandan.

Carismática, alegre con actitud muy positiva y en especial con el alma de mujer aymara, ella se ha convertido en un personaje de las redes sociales YouTube y Facebook, donde sube sus videos de humor y reflexión con los que da a conocer historias del cotidiano vivir. “Me gusta ser feliz, hacer reír a las personas que están tristes. En la vida siempre hay problemas”, afirma Lidia Quispe Rosa.

Cuando uno ingresa al sitio de Facebook de Warmi Rosa no  para de reír, porque allí es posible encontrar parodias de historias como el niño que gasta el dinero para el pan en juegos de tilines  o el caso de la adolescente  que no ordena su habitación por estar todo el día conectada con las redes sociales. En ambos casos interviene la Warmi Rosa, quien recomienda algunos tips para que cambien de actitud.  También hay vídeos en los que ella es heroína y otros videos donde solo hay espacio para reir. 

Uno de los videos que más “me gusta” conquista es el de la Navidad, donde se muestra el sacrificio que hace una mamá para que sus hijos la pasen muy bien ese día, pese a las necesidades.

Sus hijos y su gato Cirilo son los actores secundarios. En una de las producciones, por ejemplo, se destaca la historia de cómo llegó Cirilo a casa y cómo le cambió la vida a Rosa.

 La idea es hacer reír, hacer que la gente olvide sus problemas o el estrés. Y de paso, la Warmi Rosa ayuda reflexionar sobre los hechos de la vida real. 

La Warmi, como le dicen en las redes sociales de cariño, llegó a las redes sociales en junio por iniciativa y apoyo de sus dos hijos, de 20 y 22 años de edad.  Todo comenzó como un reto de sus hijos. Perdió el miedo en la primera grabación, ahora lleva 20 videos que son viralizados. Se trata de historias que surgen de repente. El escenario principal es su casa, “son hechos con cariño y amor”, sonríe Rosa.

A Warmi Rosa le gusta actuar y a los 40 años de edad puede decir que es una reconocida youtuber boliviana. Cumple sus sueños.

“Solo estoy cumpliendo mis sueños a esta edad, ni yo misma a veces me lo creo”, afirma.

En las calles la gente la reconocen, la saludan, la abrazan y le dan aliento para que siga adelante. En las redes sociales los mensajes son de estímulo y otros de opiniones sobre los temas que aborda. “Seguí adelante warmisita”, es la expresión cariñosa más frecuente.

Hasta la casa de Warmi Rosa llegaron otros influencer para grabar videos, como Cristian Gonzales de Cochabamba con quien hizo parodias sobre los hijos  “mal mandados”, hasta participó en la grabación de un reggaetón. También produjo con Alejandro Pineda sobre los “tipos de mamá que hay”. La Warmi propone apoyarse entre todos los yutubers.

Luisito comunica es su ídolo, lo admira y lo sigue, pero no pudo ir a verlo cuando estuvo de visita en la ciudad de La Paz, pues en ese momento solo era una artesana.

Su carrera como yutuber empezó en junio, una semana después de subir el primer video  logró 10 seguidores, después de seis meses cuenta con más de 200 mil seguidores en Facebook, mientras que en su canal de Youtube tiene 26.200 suscriptores. Su popularidad salió de las fronteras, tiene seguidores desde Perú y México.

Ser una influencer en Bolivia en las redes sociales no conlleva una retribución económica y es algo que no le importa mucho a la Warmi Rosa pues con esta actividad  ella se divierta y la mejor paga dice que es el apoyo de la gente  y de sus hijos,  sin ellos no podía haber logrado nada.

La pobreza y la muerte de su mamá cuando ella era niña hicieron que estudie solo hasta tercero de primaria.  Y este año piensa reencaminar sus estudios para salir bachiller.

En sus planes también está estudiar la carera de Comunicación Social porque le gusta transmitir mensaje. “Soñar no cuesta nada. Quiero estudiar. Me voy a capacitar”, dijo.

Mientras tanto distribuye  su tiempo entre las grabaciones y la elaboración de palillos, que apredió de  su papá, cuando era pequeña junto a sus dos hermanos.

Es exitosa en su oficio, distribuye el producto a nivel nacional, aunque dijo que la demanda del producto bajó en los últimos años. Como fuese, ella no pierde el entusiasmo.

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