Septiembre 17, 2019

“Belleza artificial”, los maniquíes de José Jorge Saavedra

La muestra del artista paceño cierra el año de exposiciones en Galería Altamira


Martes 18 de Diciembre de 2018, 12:45pm




La Paz, 18 de diciembre (Urgentebo).- De alguna manera vivimos en una suerte de irrealidad, en un espacio donde todas las cosas pueden estar revestidas de fantasía o donde no queda más que añadirle fantasía a las cosas para hacerlas tolerables. En ese mundo, un maniquí es más que una figura congelada y solitaria, protagonista de vitrina o arrumbado cadáver plástico envuelto por el olvido de los desvanes. Es una imagen cotidiana y, como tal, un algo o un alguien con el que compartimos la vida.

 

Tal vez por eso, José Jorge Saavedra (La Paz, hace algunos años) eligió convertirse en una suerte de hechicero de los escaparates. No sólo captó las imágenes de innumerables maniquíes dispersos en la geografía de su vida, sino que descubrió en ellos la posibilidad de reinventar la realidad, de transgredirla. Y entonces, como un juego que se fue transformando en oficio, apostó por la recreación de ese mundo silencioso y aparentemente ajeno.

Lo que fue una historia íntima, casi una ceremonia personal, es hoy una muestra que se exhibirá del 18 de diciembre al 12 de enero en Galería Altamira (San Miguel, Bloque M-4, José María Zalles 834).

“Realmente no me acuerdo cuándo ni dónde tome la primera fotografía a un maniquí, pero sin duda pasear por la calle no ha vuelto a ser lo mismo desde ese día, y con el pasar de los años mis ojos comenzaron a buscarlos en escaparates, calles y tiendas; mirarlos con detalle, con la obsesión del que colecciona imágenes”, cuenta José Jorge Saavedra.

“Gabriela”, “Camila”, “Lola”, “Martín” y “Emilio”, entre otros personajes forman parte de ese itinerario azaroso por vitrinas de La Paz y otras ciudades. No es una muestra común, es un experimento destinado a provocar una experiencia, un paraíso de belleza artificial, repleto de silenciosos adanes y evas, a los que el artista les hizo probar el fruto prohibido de la creación.

José Jorge Saavedra es un explorador de imágenes, no sólo de maniquíes, también de los grafitis que aparecen y desaparecen fugazmente de los muros, esa caligrafía urbana que nos ofrece un vistazo del día a día, una protesta o una declaración de amor.

Nada escapa a su mirada, todo es captado por su cámara y luego transformado por la imaginación. Si hace casi medio siglo hubo alguien que se atrevió a hacer arte con una lata de sopa y marcó una tendencia, la osadía de José Jorge Saavedra podría ahora seguir la misma suerte. Vale la pena ver su trabajo