Diciembre 06, 2021

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Alarma, hasta julio hubo 21.221 adolescentes embarazadas, es decir 105 casos por día


Jueves 18 de Noviembre de 2021, 10:45am






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“Los compañeros sostienen al bebé, lo cargan y ayudan a la madre para que siga haciendo su tarea”, relató Elena Uturuncu, responsable del programa de Prevención de la Fundación Munasim Kullakita. En los últimos tres años, la institución que tiene base en la ciudad de El Alto detectó al menos 10 casos de adolescentes que quedaron embarazadas por una mala planificación en las relaciones sexuales. Lo que significa que tendrán que llevar a sus hijos al colegio para seguir estudiando.

Hasta julio de este año, en Bolivia hubo 22.221 adolescentes embarazadas, informó el viceministro de Gestión de Sistema Sanitario, Álvaro Terrazas. Eso quiere decir que desde el primero de enero hasta el 31 de julio hubo un promedio de 104,8 casos de adolescentes embarazadas.

Según datos del Sistema Nacional de Información, en la gestión 2019 se registró 49.044 embarazos en adolescentes, en 2020 se llegó a 39.945, mientras que hasta julio de 2021 la cifra asciende a 22.221 gestaciones en menores de 18 años y la proyección hasta fin de año indica que existe la posibilidad de que ese dato se incremente.

“En 2013 teníamos más de 90.000 embarazos en adolescentes, el año pasado hemos cerrado con 49.000, hemos disminuido casos en 50%; pero tenemos datos de alarma para julio (2021) más de 22.000 embarazos en el primer semestre, este es un elemento de alarma”, dijo el viceministro.

El viceministro de Gestión del Sistema Sanitario, reflexionó que esos datos alarman, y más aún los de la presente gestión aunque, remarcó que el pasado año los adolescentes  y jóvenes fueron abandonados a su suerte porque no contaban con los servicios de salud, “hubo disminución de acceso los métodos anticonceptivos y eso se refleja en las estadísticas que se maneja y que ahora tenemos”.

La realidad es un drama. Uturuncu relató que muchas de estas adolescentes fueron expulsadas de sus colegios debido a su estado de embarazo o porque eran madres jóvenes, lo que las obligó a cambiar de establecimiento.

“Me han dicho, ‘yo estaba en el colegio, pero me han botado, me expulsaron y he tenido que cambiar de establecimiento’, y no era solo una, eran varias adolescentes”, indicó.

La situación es difícil para las jóvenes madres ya que además de encargarse de sus tareas, deben velar por el bienestar de sus bebés porque en muchos casos no cuentan con el apoyo de sus padres.

Sentimiento de culpa

Una de las características del embarazo adolescente en colegios de El Alto, explicó Uturuncu, es que las madres tienen un sentimiento de culpa por su embarazo y alegan que la realidad sería diferente si se “hubiesen cuidado”.

“Yo tengo la culpa y mis padres no me entienden”, son las frases de las jóvenes madres que se echan la responsabilidad.

Además, Uturuncu mencionó que en ellas cae el peso de criar solas a sus bebés porque terminan separadas de sus parejas luego de peleas o incluso los padres se niegan a hacerse responsables y ponen en duda la versión de la joven.

La profesional explicó que la gran mayoría de las adolescentes embarazadas no cuentan con el apoyo de sus padres al 100% porque éstos trabajan todo el día o porque demandan que las adolescentes asuman su responsabilidad por sus actos cometidos.

Según ella, han sido pocos los casos donde los papás se encargaron del recién nacido para apoyar a sus hijas en sus estudios. Por eso, la fundación ha decidido trabajar en mejorar los lazos de comunicación y orientación entre padres de familia e hijos.

 

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