Enero 26, 2020

Conoce a los tres ganadores del concurso boliviano 'Así sabe mi tierra'

Así Sabe mi Tierra cerró su primera versión con éxito y con mucha expectativa de próximas versiones para futuros participantes 


Domingo 8 de Diciembre de 2019, 7:45pm




La Paz, 08 de diciembre (Urgente.bo).- Tatiana Buezo, Williams Condori y  Lizet Bautista Patzi, son los cocineros bolivianos que ganaron el concurso Así sabe mi tierra, una iniciativa que se realizó en una movida nacional en la que participaron 50 jóvenes de diferentes departamentos con la presentación de 850 recetas.

La Gran Final y Semifinal del concurso ¡ASÍ SABE MI TIERRA! Se realizó el pasado sábado 30 de noviembre. El concurso fue organizado por ICCO Cooperación junto al programa Intervenciones Urbanas del Ministerio de Planificación del Desarrollo, la Embajada de Francia en Bolivia, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola FIDA, Manq’a, el Movimiento de Integración Gastronómico de Bolivia MIGA e HIVOS.

Luego de seleccionar a las mejores recetas entre 850, 50 jóvenes de distintos departamentos de toda Bolivia llegaron a La Paz para presentar ante un jurado selecto la elaboración de un plato creativo y original que cuente una historia personal y revalorice el patrimonio alimentario local. Después de una mañana de probar platos y escuchar historias inspiradoras que fueron la base de los mismos, 12 nombres fueron elegidos como finalistas.

Los 12 seleccionados realizaron una prueba de cocina en vivo de su plato, ante los atentos ojos de espectadores y el jurado, compuesto por destacados chefs de diferentes regiones de Bolivia. La cocina en vivo tuvo una duración de 1 hora y 45 minutos, que semejando una competencia “Master Chef” estuvo cargada de adrenalina y emoción que trascendía desde los fogones a todos los presentes.

El concurso fue organizado con el fin de promover la gastronomía boliviana, revalorizar el uso de productos locales, generar un espacio protagónico para la juventud y contribuir a la cultura y a la identidad del país. Pero además generó una interesante dinámica desde los participantes que conectaron a productores rurales de sus regiones, y que de alguna manera también se vieron representados en las propuestas.

Una vez cumplido el tiempo establecido, los participantes y su equipo compuesto por alumnos de las escuelas Manq’a se dispusieron a realizar el emplatado y la presentación ante el jurado, que ávido de probar las propuestas, degustó los 12 platos. Sin embargo, la competencia no solo se quedaba en fogones y platos, sino que rescataba las historias que inspiraron cada plato. Historias emotivas de la memoria de abuelas, madres, momentos difíciles, paisajes y personajes, que a su manera fueron traducidos a mezclas y sabores.

Después de una hora de deliberación, los jurados presentaron a los tres ganadores.

*Lizet Bautista Patzi, consiguió el tercer lugar. Su plato “Mamaya Kol’quiri”, estuvo inspirado en los paisajes áridos de Colquiri, municipio rural de La Paz donde ella creció. Por tanto utilizó diferentes productos tradicionales del lugar, como las papas, chuño, charque (carne deshidratada) y técnicas como la ph´asa (tierra comestible) que cuece los alimentos bajo tierra. Cabe destacar que utilizó papas y chuños de sus tíos, que son productores en la comunidad para la elaboración del plato.

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El primer lugar fue para la receta de Tatiana Buezo

*Williams Condori, el 2º lugar del concurso, es un joven alteño que evocó la memoria de sus abuelos que vivían en el estrecho de Tiquina, comunidad cercana al Lago Titicaca a través de su plato “Suspiro de Sueños” un plato compuesto por diversidad de tubérculos andinos y trucha de lago. A través de su plato les rinde homenaje, recordando la vida de agricultores rurales que ellos llevaban. Al recibir el cheque, emocionado contó la importancia que tenía para él conectar al campo y la ciudad a través de su propuesta, y pidió valorar a los productores locales ya que sin ellos, no existiría gastronomía ni identidad.

*Tatiana Buezo, la ganadora del primer lugar, halló la inspiración de su plato vegano y saludable, en un momento de depresión profunda. No por nada el título: “Amanecer”. La propuesta rescata ingredientes conocidos como la quinua y otros no tan conocidos como las algas de río denominadas “llulluchas”. Su plato además propone que la alimentación sea una experiencia de sanación y reconciliación con la tierra, a través del uso de productos locales y sin sufrimiento animal.