Mayo 28, 2020

Covid-19 golpeará aún más a la crisis de refugios de animales

Bolivia es uno de los 17 países con una gran biodiversidad, esta riqueza sin embargo hace que gente inescrupulosa se dedique al tráfico de animales silvestres.


Jueves 16 de Abril de 2020, 12:15pm




La Paz, 16 de abril (revista Oxígeno/Juan Pérez Munguía).- En el país existe 26 refugios de animales que albergan a más de 4.000 especies, la cuales fueron rescatadas del tráfico. Durante cada año se realizan diferentes campañas principalmente para la alimentación de las fieras y de estas instituciones se sustenta con las visitas de turistas que reciben por semana.

Bolivia es una de las 17 naciones que tiene una gran proporción de biodiversidad, hay más de 20.000 especies de vertebrados, entre mamíferos, reptiles, aves, anfibios y peces, aproximadamente 1.000 invertebrados y 20.000 tipos de plantas. Sin embargo, esta riqueza se convierte en un gran mercado para la comercialización ilegal.

En la gestión pasada, la Dirección General de Biodiversidad y Áreas Protegidas (DGBAP) informó que al menos 120 variedades de animales son víctimas de la trata, donde son sometidos a “condiciones crueles de cautiverios”. En los últimos años aumentó de manera considerable la comercialización de colmillos de jaguar, plumas y pieles de la fauna silvestre.

La Policía Forestas y Medioambiente (Pofoma) se encarga de realizar operativos para rescatar a estos animales. Son derivados a los gobiernos subnacionales, quienes a su vez se encargan de llevar a estos a los refugios, donde son rehabilitados de la pésima condición de salud en la que son auxiliados. 

El nivel central del Estado ni las otras instancias de gobiernos regionales erogan un mínimo de presupuesto para la recuperación y manutención de estas especies que son patrimonio del país. Esto complica a los centros que los acogen porque se deben hacer responsables al 100 por ciento de cuidado de los animales.

Los 26 refugios se ven obligados a pedir donación para la alimentación de los animales, ya que es costoso. Sus otras fuentes de ingreso son las visitas que reciben, pero para la cantidad de fauna que albergan el dinero no es el suficiente. Ello conlleva a que de manera permanente estas instituciones privadas se mantengan en cifras rojas.

La directora y fundadora de La Senda Verde, Vicky Ossio, explicó que debido a los conflictos poselectorales (octubre y noviembre del años pasado), los centros de custodia ya venían arrastrando una difícil situación, puesto que por los bloqueos no ingresaban alimentos y tampoco turistas. No obstante esta situación de agravó aún más con la pandemia del coronavirus.

“Un semana antes de la cuarentena hemos cerrado para visitas, por proteger a nuestros animales porque los primates y felinos pueden contraer el Covid-19. Las visitas y voluntarios han bajado a cero y las donaciones también han disminuido porque esta crisis es global y nos afecta a todos. Estamos sumamente preocupados”, indicó.

Los alimentación de los animales son el gasto más alto que tienen estos centros, a eso se suma el salarios de sus trabajadores. Ya que por el momento no tienen ingresos, solo egreso, y que después de que pase la cuarentena los países no volverán a una normalidad completa, ocasionará a que se agudice la crisis financiera de estas instituciones.

Por su parte, Ariel Hübsch, titular del Parque Ecológico Yvaga Guazú, explicó que los voluntarios dejarán de venir. Ello afectará mucho porque era dinero en salarios que se podía destinar para la alimentación y atención de los animales. 

“La situación será muy crítica, todos los centros estamos pensando tener nuestros propios cultivos, pero eso va a tomar tiempo y requiere inversión económica en salarios, la cual al momento no tenemos”, complementó. 

Entre tanto, el director del Parque de las Aves Agroflori, Marcelo Antezana, explicó que muchos refugios tienen en custodia especies en peligro de extinción. Por lo cual, la recesión económica, en caso de que no reciban los ingreso suficientes o algún apoyo del gobierno, derivará en la desnutrición de estos animales y hasta podrían morir de hambre.

“En el Beni el Centro Barba Azul tiene animales en peligro de extinción, en Cochabamba tenemos cuatro loros: la paraba frente roja, amazona tucumana y otras. Senda Verde tienen jukumaris, elotes, leopardos, lo mismo en diferentes centros. Entonces nosotros estamos cuidando el patrimonio boliviano”, detalló.

Refugios pueden cerrar

La recesión económica mundial será una de las consecuencias que dejará el Covid-19, debido a esto muchas de las instituciones u organismos internacionales que se dedicaban a la cooperación rebajarán sus presupuesto. El flujo de turistas en el mundo bajará y por lo tanto los países y sus centros se verán mermados financieramente

Esto no será diferente en Bolivia, por lo cual, a consecuencia de la crisis por el coronavirus, los deferentes directores de los albergues de animales se vieron en la necesidad de conformar una asociación para pedirle apoyo al Gobierno nacional. Esto con el objetivo principalmente de continuar dándoles la alimentación a los animales.

Sin embargo, en caso de que no se reciba la ayuda de la administración gubernamental del país, Antezana manifestó que los refugios de animales podrían cerrar y pedir al nivel central del Estado que se encargue de los animales, puesto que no pueden volver a su habitad.

“Para poner un ejemplo: si llegó a nuestro centro un flamenco infectado con salmonela, le haces el tratamiento y se recupera el animal, si lo sueltas a una laguna va a contagiar al resto y se va a morir toda la colonia. Eso pasa con todo tipo de animales silvestres”, afirmó.

Hübsch agregó que los animales que son rescatados del tráfico y son curados en los centros de custodia, son vulnerables si vuelven a su comunidad ecológica porque serían presas fáciles de otras fieras y no podrían conseguir su alimento.

“Estos animales al estar en contacto con las personas se humanizan y portan algunas de la enfermedades de los hombres, y si estos males se transmiten al bosque tendríamos serios problemas en la naturaleza”, acotó.

¿Cómo debería apoyar el Gobierno?

Diferentes sectores del país, como empresarios, industriales y la banca privada, han solicitado al Gobierno nacional ayuda para sobrellevar de mejor manera la recesión económica. Los países denominados de “primer mundo” han estimado que superarán este déficit financiero en dos años, en muchos casos se estima que las naciones en “vías de desarrollo” lo hagan en cuatro.

La crisis ha obligado a los representantes de los refugios de animales a pedir la colaboración de la administración central del Estado. Antes no se habían visto en la necesidad imperiosa de recurrir a pedir este apoyo, pero debido a la situación económica crítica por la que pasan, lo hicieron. En tal sentido ya tuvieron una reunión con la ministra de Medio Ambiente y Agua, María Elva Pinckert, la cual prometió la cooperación para el sector.

Entre las sugerencias de los centros de custodia está como medida el corto plazo la dotación de alimentos para los animales. “La Aduana, en sus diferentes recintos, tiene mucha cantidad de comida de perro y de gato decomisada, además de cereales, esos alimentos también son usados para nuestro animales. Con alimentos en una primera etapa nos pueden ayudar a los centros”, enfatizó Ossio.

El Gobierno nacional también podría destinar recursos económicos para los refugios, debido a que albergan a fauna silvestre que es patrimonio del Estado boliviano. Estos recursos de igual forma pueden irían para la comida, el tratamiento y cuidado de los animales.

“Cuando recibimos a un animal, nosotros tenemos que hacerle análisis y estos están entre los 1.000 a 1.200 bolivianos, y mucho de lo que nos piden ni siquiera se hace en Bolivia tiene que irse a laboratorios en el extranjero. Estos estudios se los debe hacer para determinar qué animales se liberan y cuáles entran en cuarentena para no contagiar a los demás”, dijo el director del Parque Ecológico Yvaga Guazú.

A mediano plazo, cuando se empiece a volver a la normalidad la administración gubernamental podría ayudar a los centros con el tema de difusión. Esta acción lograría fomentar el turismo interno para que los ingresos de los refugios no se vean drásticamente disminuidos.

Otras medida puede hacerse es una rebaja en sus impuestos y, a su vez, una disminución el cobro de la energía eléctrica y el agua. “Una medida efectiva también sería que se le baje las tasas impositivas a las empresas, para que estas nos donen alimentos. Si a nosotros no podrían regalar a una bolsa por semana de maíz, soja, girasol y otros alimentos nos ayudarían bastante”, concluyó el responsable de Parque de las Aves Agroflori.

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