Mayo 06, 2021

La Wiphala en el museo de Madrid: Historiador afirma que la bandera a cuadros es de origen español

El emblema tuvo muchos homenajes, debido al reconocido valor de los tercios, tales como escritos, pinturas, entre otros elementos artísticos, por ejemplo, el Museo del Prado en Madrid conserva una pintura que data del siglo XVI, en la que un arcabucero empuña en una mano la bandera ajedrezada y en la otra el arcabuz.


Lunes 22 de Febrero de 2021, 6:15pm






22 de febrero (Urgente.bo).- Un nuevo debate surgió en las redes sociales luego de que diera a conocer que la Wiphala, ese estandarte multicolor, cuadriculado y ajedrezado, es originario de España, según José Diez de Medina en un artículo para arte y cultura boliviana, su creación data alrededor del año 1530, cuando fue utilizado por los tercios españoles de Carlos I. Sin embargo, hay quienes opinan que la Wiphala es un símbolo de los pueblos originarios cuyo origen no se remonta al Tahuantinsuyo, más conocido como “cultura inca”, sino a periodos anteriores.

José Diez de Medina escribió que los regimientos de Infantería del Rey de España, contra Flandes y Holanda fueron los primeros en usar la Whipala. El estandarte de los tercios españoles recorrió parte de Europa como un emblema de la orgullosa España Católica del siglo XVI, los tercios con Carlos I (a su vez Carlos V, Emperador de occidente), y ocuparon la mayor parte del continente conquistando Alemania, Italia y los Países Bajos.

Señala que este estandarte llegó a la América con los pacificadores españoles enviados por la Corona, para dirimir posibles rencillas y luchas entre los conquistadores. “Al Perú fue enviado el religioso don Pedro de La Gasca con contados tercios que participaron en la lucha entre los pizarros, que culminó con la ejecución de Gonzalo Pizarro y Francisco de Carvajal”.

¿Qué significaba?

Se trataba de un símbolo de los aguerridos españoles, cuyos tercios habían luchado, conquistando y arremetiendo contra toda la Europa; manteniendo la hegemonía política y religiosa bajo la férrea mano española. Fue la época en que "no se ponía el sol en los dominios de España", y cuando este emblema de Carlos I o Carlos V Emperador significó el poderío español en el mundo.

Existen varias hipótesis sobre cómo y por qué se creó la bandera ajedrezada. Una de ellas sostiene que en las tantas batallas, luchas y confrontaciones era un signo de triunfo destruir la bandera que enarbolaba cualquiera de las partes contrincantes, siendo naturalmente atacada esta, e igualmente defendida, con lanzas, sables y espadas. Por ello la singular bandera, vale decir el emblema, por sus características, no podía ser total ni parcialmente destruida, de tal manera que, una vez cortada o dañada por el ataque de los contrarios, debía ser reparada. Su diseño permitía el costurado y parchado de las partes dañadas, formándose así el ajedrezado final.

La Whipala y su relación en el arte español

El emblema tuvo muchos homenajes, debido al reconocido valor de los tercios, tales como escritos, pinturas, entre otros elementos artísticos, por ejemplo, el Museo del Prado en Madrid conserva una pintura que data del siglo XVI, en la que un arcabucero empuña en una mano la bandera ajedrezada y en la otra el arcabuz.

En el Alto Perú, alrededor del siglo XVII, un pintor llamado el "Maestro de Calamarca" fue autor de una serie de 27 ángeles, representando en diez de ellos una compañía de infantería española con atuendo militar, cada uno lleva un arma, arcabuz o lanza. Allí el ángel abanderado "Gabriel Dei" porta una bandera ajedrezada.

El artículo concluye con: “El nombre de "Wiphala" seguramente fue adoptado para el emblema, cuando fue encontrado, durante la conquista, en más de una de las batallas libradas entre los conquistadores y los ejércitos del incario”.

La hipótesis fue aportada por la historiadora Sayuri Loza quien dice que son varias las obras en las que se puede apreciar banderas de muchos colores o cuadriculadas, la más famosa, "La rendición de Breda" de Velásquez y está otra "la rendición de Juliers" de Jusepe Leonardo, donde se aprecia una bandera muy, pero muy similar a la actual wiphala.

La Whipala en la época preincaica

Marco Antonio Flores Peca, profesor universitario y vicepresidente de la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí (SIHP), recuerda que fue el cronista Bernabé Cobo quien escribió que los incas tenían una especie de estandartes que identificaban a sus ejércitos, pero “en cuanto al diseño de la wiphala, en especial los cuadros multicolores, se encuentran en textiles de la cultura nazca y tiwanacota” y estas son anteriores al incario. “En muchos de estos diseños, la wiphala se encuentra relacionada con la Chacana o cruz andina”, agrega.

El presidente de la Sociedad de Investigación Histórica de Potosí (SIHP), Juan José Toro Montoya, hace notar que existen por lo menos dos rastros visibles de la wiphala en cuadros coloniales. Una está en uno de los cuadros de la serie “Ángeles de Calamarca”, en el templo del mismo nombre, en el Departamento de La Paz, y otra en la más famosa pintura de Melchor Pérez de Holguín que se conserva en el Museo de América, en Madrid.

“En estos dos cuadros hay banderas, mástil incluido, que son claramente wiphalas”, dice y pone su atención en el cuadro de Holguín porque este fue pintado en Potosí, en 1716. “El cuadro muestra cómo fue la entrada del arzobispo virrey Morcillo a Potosí y allí aparece el templo de San Martín en cuya torre ondean wiphalas. La pregunta que hay que hacerse es por qué las pintó Holguín. ¿Fue simbólico o real? Si fue real, y tomando en cuenta que el templo de San Martín era de los lupacas, habría que interpretar que, en pleno periodo colonial, en Potosí ondearon wiphalas para la llegada de una autoridad doblemente colonial” expresó.