Noviembre 26, 2020

Los mitos urbanos de El Alto y La Paz: duendes y fantasmas se hacen sentir

Duendes, demonios, casas embrujadas o simplemente espíritus son algunas de las historias que los vecinos de cuatro barrios compartieron con Urgente.bo 


Viernes 30 de Octubre de 2020, 9:45pm






30 de octubre (Urgente.bo).- Era el año 1993 cuando una familia salió huyendo de una vivienda alquilada en la zona de Pampahasi muy cerca al mercado 10 de Enero, el lugar no era tan poblado como ahora, las viviendas eran pequeñas construcciones que daban al barranco, lugar en el que las familias de escasos recursos enterraban a sus familiares o por lo menos eso pasó con los padres de los dueños de casa quienes sabían que los espiritus de sus progenitores venían todas las noches a la vivienda.

“No tengan miedo,  son las almas de mis padres que murieron en un accidente y nos dejaron a mí y hermanos huérfanos, no había dinero, así que los enterramos cerca del barranco”, eso fue lo que nos contaron cuando les dijimos que los muebles se movían, cuenta Jaime Q, quien era el inquilino que junto a su familia huyó del lugar al enterarse de la historia.

Vecinos cuentan que Pampahasi es una de las zonas peligrosas cargada de efectos paranormales, debido a que por su lejanía, el lugar era frecuentado por bebedores consuetudinarios a quienes asaltaban y votaban al barranco o que simplemente perdían el equilibrio y corrían con la misma suerte.

Hoy ya es un espacio residencial, sin embargo, vecinos dicen que sobre todo en agosto, el ambiente se torna “pesado y se escuchan lamentos”.

Historias como estas rondan entre los vecinos de la ciudad de La Paz, algunos creen más que otros, mientras que los demás son supersticiosos y más aún en fechas como estas, donde se celebra del día de los difuntos.

La casa embrujada de Villa Adela

El Alto también tienen sus leyendas,  una de estas es la de Villa Adela y su casa embrujada ubicada en la calle 9, muy cerca de la iglesia Virgen del Rosario. René R.  cuenta que durante mucho tiempo esta casa, exactamente ubicada al frente de una cancha, atormentó a los jóvenes deportistas del sector ya que, cuando se archivaba la pelota, los incitaba a ingresar y al hacerlo, los jugadores veían un escenario era perturbador.

“Recuerdo que había sangre en las paredes, una cuna manchada en sangre. Era una casa de ofrendas y sacrificios. Muchos jóvenes quedaron transformados, y pese a que años después la propiedad fue vendida aún se escuchan ruidos y gritos en la zona”, cuenta René.

Los duendes de Rio Seke

Otra historia paranormal  es la que cuentan los vecinos de Rio Seco, en el distrito 5, altura Fábrica de vidrios. Los hechos ocurrieron hace 8 años en el rio Seke, se dice que duendes y demonios habitan en el lugar.

“No faltan los jóvenes intrépidos que quisieron demostrar su valentía bajando al río, tal fue su asombro cuando encontraron a un niño con el rostro desfigurado, intentaron ayudarlo, pero pronto se dieron cuenta de que era un duende. Los jóvenes salieron corriendo, algunos se enfermaron  y nunca más volvieron al lugar”, cuenta Pamela M. vecina del sector.

El mismo lugar también  fue escenario  de la muerte de una vecina de manera extraña.

“La vecina vivía frente al rio, salió temprano a su venta. Su esposo cuenta que solo la veía dar golpes al aire, como si estuviera peleando,  y cuando fue a ayudarla se dio cuenta que su mujer había perdido el habla, no pasó ni una semana y la mujer falleció”—agrega Claudia—“. No supieron qué fue lo que ocurrió, consultaron con brujos pero le dijeron que demonios se habían llevado el ajayu de la señora”

Bosquecillo de pura Pura

Otro lugar con energía negativa es el Bosquecillio de Pura Pura, lugar donde habitan los duendes.  Muy cerca de las antiguas rieles de tren está  “la casa del duende”, una infraestructura abandonada que en el pasado fue una hacienda que pasó a ser propiedad de la empresa de ferrocarriles y algún momento también fue un vivero donde estaban los árboles que se plantaron en el bosquecillo.

Hay quienes aseguran que este lugar por las noches es habitada por duendes. Según testigos, en ese lugar se ha presenciado a seres sobrenaturales, tanto en el día como en la noche.

Roberto Cusicanqui, más conocido como “El chacal”, cuenta que es médico cirujano egresado de la Universidad Mayor de San Andrés. Vive catorce años en los túneles del bosquecillo, “yo soy ley, dueño y amo del bosque y vi muchas cosas paranormales”, asegura.

A cinco minutos de la casa de los duendes está el túnel, un lugar mucho más escalofriante que la casa del duende y tiene un ambiente más pesado.

“El perro negro es el que siente el alma, por eso yo crío perros negros”, cuenta Roberto.  Afirma que en los túneles del bosquecillo ha encontrado restos humanos, dice que es de gente que murió en los tiempos de la dictadura y fetos de mujeres que abortaron, “yo recé por sus almas por eso me lo cuidan mi túnel”, dice Cusicanqui.

 

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