Mayo 13, 2021

Machismo: El Estado boliviano es indiferente ante los feminicidios

El machismo es una ideología que involucra a las familias, instituciones, sociedades y gobiernos que normaliza la discriminación de la mujer


Miércoles 28 de Abril de 2021, 4:00pm






La Paz, 28 de abril (Revista Oxígeno, Eva Yapura).- La voz de las mujeres se va apagando día a día. Los hechos de violencia son cada vez más crueles, uno peor que el otro; las víctimas de desgarradores casos en muchas ocasiones no llegan a conseguir justicia, que se ha vuelto una quimera. Así, el monstruo del machismo se hace más grande en la familia, la sociedad y el propio Estado, a costa de vidas inocentes. Sin embargo, hay una norma creada para proteger a las mujeres. Se trata de la ley 348 que fue impulsada tras el feminicidio de una joven periodista. Hoy cada vez más voces cuestionan la eficiencia de esta ley y, por el contrario, demandan su modificación para que el instrumento cumpla con sus objetivos.

Para las respuestas de estas incógnitas, la revista Oxígeno entrevistó a dos mujeres expertas en el tema. Habló con la socióloga Sonia Montaño quien fue la directora de la División de Asuntos de Género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, Naciones Unidas), que inició su carrera fundando y dirigiendo el Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (CIDEM); formuló la primera propuesta de políticas públicas de género en 1989,  de igual manera a la activista, militante del feminismo, psicóloga, comunicadora y cofundadora de Mujeres Creando, María Galindo.

El inexistente género del machismo

Para empezar con una cuestión básica, hay que señalar que no hay el género machismo. No es un asunto que distinga a las mujeres de los hombres, por el contrario, es una cuestion cultural, un problema de estructura social. Según María Galindo, “el machismo no es solo un problema del hombre, es una estructura social donde están hombres y mujeres de todos los sectores, las proveniencias culturales y de todas las edades. La diferencia entre el machismo de ambos géneros, es que los hombres lo utilizan como un privilegio para ellos y en el caso de las mujeres lo admiten para privilegiar a los hombres incluso a costa de sus propias vidas”.

Para Montaño, los hombres tienden a beneficiarse más con este paradigma, porque lo ejercen con más poder y con mayor naturalidad. En la misma línea la socióloga explicó que el machismo tiene un rasgo de “globalización cultural”, i porque parte de la idea generalizada de la superioridad masculina tanto en capacidades como en derechos. Sin importar el lugar de residencia, el machismo tiene un alcance cultural global que no discrimina condición social, económica ni cultural incluso de género.  Entonces, el machismo es una “institución” que se construyó en la historia a costa de las mujeres, pero con la misma participación de las mujeres, debido a la influencia que éstas reciben en casa.

 

Un problema que involucra gobiernos, instituciones y sociedades

La líder de Mujeres Creando expresó que el machismo es una ideología que involucra a las familias, instituciones, sociedades y gobiernos que normaliza la discriminación de la mujer. Desde la idea del concepto “patriarcal”, de una familia estructural donde se contabiliza la idea de padre como “cabeza y proveedor”, donde niños y niñas llevan el apellido paterno hasta las autoridades con comentarios y actitudes machistas.

“Todos son machistas. Desde hace 30 años no he conocido una autoridad que no lo sea y que no use el machismo como parte de un factor de ejercicio de poder. Para comenzar Evo Morales que ha cometido estupro continuo es caudillizado, aplaudido y convertido en un hombre moderno; pero también Víctor Paz Estensoro, fue un presidente feminicida, que a mitad de su vida política decidió cambiar una mujer mayor por una más joven, pero no se contentó con divorciarse si no que para maquillar este cambio lo que hizo es cerrar y acusar de loca a su antigua mujer hasta matarla, fue un torturador; héroe, hombre de estado. Luis Arce ¿cuándo ha dicho “cuestionamos el estupro de Evo Morales” ?, pero claro tienen que tener mujeres a su lado para decir: ‘no soy machista’, entonces todos los son. Hay una fila larga de machistas, uno al lado del otro”, dijo.

“Por ejemplo, cuando una mujer es violada la que va a ser juzgada para ver que está diciendo la verdad o la mentira; la que tiene que demostrar su inocencia es la mujer y no el violador”. María Galindo  recuerda los casos que llegan hasta la Virgen del Deseo con la realidad de que el Estado no atiende a la mujer, por el contrario, la juzga y condena.

A pesar que los personajes políticos en reiteradas ocasiones han expresado comentarios y comportamientos machistas, estos actos no tienen relación directa con el feminicidio. Sin embargo, la impunidad y su reproducción si tiene un efecto sobre el conjunto de feminicidios.

“El discurso del profesor en el colegio, el de los medios de comunicación cuando creen que por presentar a las mujeres como cosas es publicidad, son parte de los fenómenos que contribuyen al despojo y el valor de la vida de las mujeres”, afirmó Galindo.

Bolivia en la cuerda floja

La socióloga Sonia Montaño expuso que Bolivia hasta el día de hoy no eliminó las expresiones legales machistas y dijo que el problema empieza por el incumplimiento de leyes ya que, esta operación en concreto pone a Bolivia entre los países con mayor debilidad constitucional.

“Estamos al nivel del Ecuador, El Salvador, Honduras de países centroamericanos que tienen fuerte impronta machista a pesar de tener leyes y derechos supuestamente garantizados. También aparece con una situación de violación a la vida de las mujeres semejante a países como México con gran influencia del narcotráfico”.

En este punto, la profesional resaltó la actitud de jueces y magistrados en base a estudios donde se demuestra que los representantes de la justicia boliviana, “reflexionan” a las víctimas para convencerlas que no abandonen a sus perpetradores de violencia.  “Ahí vemos esta enorme brecha donde los estados no tienen la debida diligencia creen que, por aprobar una ley, la ley se va a cumplir”.

“Claramente Bolivia aparece rezagada por debilidad institucional, corrupción de la justicia y la falta de capacidad de jueces y magistrados. El estado tiene que estar vigilante de cómo se dicta la sentencia, con qué argumentos, como justifica la sanción de una u otra manera”, explicó Montaño.

De la misma manera en el ámbito social también se presentó la brecha de discriminación hacia las mujeres, para la socióloga este problema aún está vigente porque, “de manera simple estamos viviendo un retorno al autoritarismo, la democracia es muy joven y el autoritarismo no ha tenido pausa desde la época de la UDP, después se hicieron esfuerzos mínimos para mejorar la vida de las mujeres en realidad lo que ha prevalecido es el autoritarismo institucional y psicológico”.

Corto avance en 41 años 

En los 80 se presentó una crisis muy grande desde el punto de vista de los derechos humanos, época cuando internacionalmente se aprobaron propuestas y donde la sociedad civil jugó un papel fundamental, “cosa que se ha debilitado con los años”, declaró Montaño.

“En los noventa apareció el neoliberalismo, teóricamente lo que se decía es que el estado no tenía que meterse en estos asuntos. Paradójicamente es que a pesar de en Bolivia regía un periodo neoliberal se aprobaron las principales leyes para una mejor calidad de vida, para un mejor acceso a los derechos. Los cambios que se hicieron en los 90 fueron muy importantes, pero adolecían de los mismos problemas que tenemos; falta de recursos, falta de personal técnico. Lo más importante fue “la enorme indiferencia del Estado frente al incumplimiento de las leyes”, relató Montaño con aportes históricos.

En este contexto la experta afirmó que desde el poder político o desde la dirección del estado, hombres  de izquierda y derecha caen en la indiferencia y la negligencia. “Lo peor es que a esa manera indolente de enfrentarse al tema de las mujeres se ha añadido el proceso de cooptación de las mujeres”.

“Bolivia es uno de los pocos países donde las mujeres no hemos sido capaces de salir a las calles para reclamar nuestros derechos y eso tiene que ver con la cooptación que hizo el MAS por ejemplo, con las Bartolina Sisa como también hay una gran cantidad de organizaciones sociales que apoyan al Ministro Lima para que haga buena letra con los cambios en las leyes. Entre el miedo y la compasión muchas mujeres prefieren quedarse calladas antes que salir a protestar contra sus maridos, de tal temor que ellas tienen aparece porque, hay persecución, riesgos de perder el empleo. Lo que no ha habido en Bolivia en los últimos 20 años es un proyecto político de la autonomía de las mujeres. Lo que ha habido es una supuesta integración social que, lo que ha hecho es fragmentar a las mujeres”, afirmó Montaño ante el alto índice de violencia.

Los vacíos y soluciones de la Ley 348

La Ley Integral 348 fue promulgada el 9 de marzo de 2013 por el expresidente Evo Morales para garantizar una vida libre de violencia a las mujeres, e instó a ese grupo de la sociedad a denunciar la violencia de la que es víctima, con miras a reducir los casos y eliminar ese comportamiento machista y patriarcal de la sociedad.  Pero pronto surgieron las observaciones al sentido de la ley.

La noticia de la reforma de la Ley 348 llegó más pronto con la iniciativa de Mujeres Creando, la urgencia de llenar los vacíos tocó a las puertas del Ministerio de Justicia. Las dudas fueron despertando y distintas propuestas llegaron.

Sobre el tema, María Galindo expresó la angustia para cambiar esta norma . “la Ley debe ser de uso exclusivo de las mujeres y la comunidad LGBT, ya que, actualmente la Ley está siendo usada por hombres contra el género femenino, la ley dice independientemente de su género, es la gran metida de pata”.

Además, señaló que de las 17 tipificaciones solo tres son procesables y, como ejemplo, puso en la mesa la ciberviolencia donde las víctimas son las más jóvenes el uso de filmaciones y fotos íntimas de los verdugos debe formar parte de la Ley para Galindo. 

“Ley Integral” ese debe ser el frente de esta norma, donde las denuncias del entorno familiar, del profesor que comete violencia machista contra su alumna, de un jefe de trabajo que comete violencia sexual puedan ser denunciados.

 “La Ley 348 es muy lenta y solo sirve en caso que las mujeres tengan dinero y tengan tiempo, muchas no tiene estos dos factores, no van a acceder a la justicia nosotras atendemos 2.000 mujeres al año y estamos viendo eso todos los días” dijo Galindo. 

Para la comunicadora de “Radio Deseo”, los albergues que hay para las mujeres deben ser para los hombres porque cuando una mujer va a estos lugares deja de lado todos sus bienes que consiguió en 10 o 2 años. Ese es el miedo que sufren algunas ciudadanas al ir a denunciar a al hombre. “Nosotras queremos que las mujeres lleguen a una audiencia que se resuelva la tenencia de wawas y protección de sus bienes” expresó.

Otra propuesta de parte de la representante de Mujeres Creando es, “que una víctima tenga el derecho de decidir, nunca hablamos de conciliación pero que ella tengo derecho de decidir que vaya por la vía penal o que esa misma mujer pueda ir por la vía civil, ésta opción no permite reconciliación de ninguna manera, pero la vía implica la solución de problemas en una sola audiencia sin representación jurídica”.

Y por último Galindo dijo que “la fuerza de lucha contra la violencia deje de ser una fuerza policial y pase a ser una fuerza civil como ha pasado con el SEGIP, eso es lo que queremos”.

Por otro lado, según Sonia Montaño, en primer lugar, el Gobierno Nacional tiene que hacer cumplir la Ley a los ciudadanos y las autoridades para que no se cometan los abusos que hoy viven las mujeres bajo un acuerdo entre la oposición y el gobierno como tal, “es un tema de los derechos humanos de mayor gravedad”.

En segundo lugar,  uno de los principales problemas es el exceso de tipificaciones señalando que en la Ley existen 17 tipificaciones porque en consecuencia de este inconveniente es que violencias económicas terminen en el “cajón penal y un sistema legal como el nuestro”, dijo. 

Como tercer punto señaló que es necesario un plan de 10 años que incluya cambios en la educación, en el servicio de salud para que con esto se tenga un informe detallado de mujeres que sufrieron violencia y un sistema de información integrado,

Ahora bien, con el objetivo de hacer que la ley atienda a la mujer “tiene que haber mediadores capaces, no puede estar encima de que después de ser golpeada debes pensar en tus hijos de que vas a vivir, eso parte quitar responsabilidad al estado”, añadió la socióloga.

 

///