Agosto 05, 2021

Perú Libre, el frente de Castillo, apuesta a la Constituyente, pero los votos no le alcanzan


Jueves 22 de Julio de 2021, 4:30pm






La Paz, 22 de julio (La República).- Expectativa versus realidad. Al interior de Perú Libre aguardan que el presidente electo anuncie su propuesta de una nueva Constitución en su discurso del 28 de julio. Por ahora, sin embargo, la iniciativa solo cuenta con el respaldo de su bancada y la de JP. El otro camino es la recolección de firmas para un referéndum.

La expectativa al interior del partido Perú Libre (PL), según fuentes consultadas por La República, es que el presidente electo Pedro Castillo anuncie en su discurso del 28 de julio el inicio de un proceso para convocar a una asamblea por la nueva Constitución Política del Perú, pese a que esta idea no es bien recibida por la mayoría de bancadas del nuevo Congreso.

La izquierda, por ahora, no tiene los votos. Pero esto no parece hacerlos retroceder en el partido del lápiz. “Ese es el punto que también se va a abordar porque el Perú ha votado por una nueva Constitución, hay que agendar el camino, la viabilidad y el consenso”, respondió a título personal a La República el congresista de Perú Libre Guido Bellido.

En esa línea se expresó también quien será el vocero alterno de la bancada, Jaime Quito. “Por supuesto que esta tarea con la que Perú Libre ingresó no solo debe discutirse sino que debe plantearse para que sea la población quien determine los cambios”, manifestó.

Roberto Sánchez, presidente del partido aliado de Castillo, Juntos por el Perú, respalda este proyecto. En diálogo con este diario explicó que la constituyente es posible de realizar luego de modificar el artículo 206 de la Constitución para que se realice una consulta popular y sea la ciudadanía la que decida.

 “Podríamos agregar un fraseo adicional que permita la necesidad de hacer un referéndum al país para consultarle a la gente el inicio de una constituyente”, precisó.

El último lunes, luego de haber sido proclamado ganador de las elecciones generales, Castillo se dirigió a sus simpatizantes desde un balconazo para reiterarles su promesa de cambiar la Carta Magna.

Había hecho lo mismo el viernes 2 de julio. “Iniciando el mensaje a la Nación vamos a ponerle frente al Congreso el primer pedido del pueblo: que agende inmediatamente la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente para hacer con el pueblo la primera Constitución del pueblo”, enfatizó el también dirigente magisterial.

Con este mensaje, el nuevo mandatario dejó entrever que apostaría por el mecanismo de presentar, como líder del Ejecutivo, una propuesta legislativa ante el Congreso. Aunque no ha precisado hasta ahora exactamente qué artículo desea modificar. Solo ha recalcado que procederá respetando el actual marco jurídico hasta que la ciudadana resuelva.

La realidad de los votos

Lo cierto, sin embargo, es que la bancada de Perú Libre solo tiene 37 congresistas y sus aliados de Juntos por el Perú tienen cinco. Es insuficiente.

El constitucionalista Omar Cairo explica que el artículo 206 de la Constitución detalla dos mecanismos para cambiar total o parcialmente la Carta Magna: el Ejecutivo o un congresista puede presentar una iniciativa legislativa de reforma constitucional.

El primer camino es que el Congreso apruebe tal reforma en dos legislaturas con 87 votos en el pleno en cada una. Apelando a las matemáticas, es difícil que la izquierda consiga ese número de votos. El segundo es que el Legislativo dé luz verde al eventual dictamen en una legislatura con menos de 87 votos. Puede ser una mayoría simple.

Esto implicaría que el gobierno realice una consulta popular para que la ciudadanía decida si se procede o no a modificar el artículo de la Constitución en cuestión, que, en este caso, sería el artículo 206.

El constitucionalista Gorki Gonzales señaló que en cualquier caso, aprobada la reforma con la creación de la Constituyente, estaría habilitado el camino para su convocatoria.

 “Esta facultad debería estar a cargo del presidente y la reforma debería contemplar todo lo relativo a la conformación, plazos y objeto de la asamblea. El resultado del trabajo realizado por esta, es decir, la nueva Constitución, debería ser sometido a un referéndum para su aprobación definitiva, como en el caso chileno”, alegó.

Será crucial el rol del nuevo presidente de la Comisión de Constitución. Incluso, si las bancadas no llegan a ponerse de acuerdo, la reforma podría ser rechazada en esta instancia y no llegar al hemiciclo.

La otra salida, precisa el abogado Jorge Jáuregui, es que los militantes del lápiz compren un kit electoral, recolecten las firmas del 10% de los electores habilitados y dejen todo en manos del Jurado Nacional de Elecciones para la convocatoria a un referéndum por la constituyente. El artículo 32 de la Carta Magna faculta a tener esta alternativa.