Agosto 10, 2020

Putu Putu pasó de ser núcleo poblacional tiwanakota al jardín de la ciudad de La Paz conocido como Miraflores

Una planicie de 50 hectáreas fue el escenario de hallazgos de cerámicas, torres funerarias y líticos característicos de las comunidades aymaras altiplánicas.


Jueves 9 de Julio de 2020, 9:45am




Putu Putu fue el nombre que le antecedió al actual barrio residencial de Miraflores de La Paz. Sin embargo, sus antecedentes se remontan al año 400 d.C con una fuerte presencia de la cultura tiwanakota debido a su potencial vocación agrícola y ganadera.

Una planicie de 50 hectáreas fue el escenario de hallazgos de cerámicas, torres funerarias y líticos característicos de las comunidades aymaras altiplánicas.

“El asentamiento de Putu Putu poseía un núcleo poblacional, Tiwanaku, muy importante, que pudo albergar edificaciones de naturaleza templaria o al menos pública – ritual de importancia supralocal”, refieren Isabel Moya, Rosa Isela Meneses y Jaime Sarmiento en el libro “Historia natural del valle de La Paz”, al citar a los arqueólogos Portugal Zamora y Ponce Sanjinés.

Ese yacimiento habría estado en lo que hoy se conocen como la calle Haití al norte de Miraflores, la avenida José Carrasco por el sur, las vías Iturralde y Soria por el este, y la Paraguay por el oeste.

En ese contexto, el área fue para el asentamiento de agricultura “intensiva, muy bien estructurado en base a plataformas niveladas, soportadas por muros de contención construidos en piedra y redes de canales que aprovecharon los ríos”, se extrae de ese texto.

Putu Putu, antes de ser parte del área urbana entre 1929 y 1942, mantuvo su vocación productiva y ganadera.  Paulina Choque Poma, una farmacéutica de 48 años, por relatos de sus padres, cuenta que los habitantes se dedicaban a la ganadería y la agricultura. “Era como un pueblo de los que conocemos ahora en el altiplano. Esta zona era así, donde se dedicaban al cultivo de hortalizas, papa y ganado”, relata la habitante paceña en el texto: “Historias de 100 Barrios Paceños Contadas por los Propios Vecinos”.

“Yo recuerdo que a partir de lo que es el monumento a Busch hacia arriba, todo absolutamente eran chacras y nosotros de jóvenes íbamos a robar choclos, lechugas”, rememora Oswaldo Poppe, un politólogo septuagenario, rescatado del mismo texto.

La basta vegetación con flores de claveles, rosas, de cultivos de habas y de hortalizas del valle Putu Putu pasó a ser Miraflores, el jardín de la ciudad de La Paz. El diseño urbanístico fue trabajado por el arquitecto Emilio Villanueva. Diseñó en torno a un gran eje verde central, la avenida German Busch, con dos plazas: Villarroel y San Martín. 

Villanueva hizo una diferenciación entre la zona fabril, el barrio médico, las habitaciones colectivas de los empleados, el centro cívico, el barrio universitario y los parques. 

De las áreas verdes decía: “todos los baldíos carriles deben estar arborizados, con senderos, sinuosos, adaptados a su topografía brusca y caprichosa”, según reseña el texto ‘Motivos Coloniales y Escritos Fundamentales de Emilio Villanueva”.

La herencia cultural de Tiwanaku quedó en la plaza del estadio Hernando Siles, donde se erigieron monumentos y réplicas de la ciudadela milenaria. Este espacio ahora tiene cambios por la construcción del viaducto Tejada Sorzano, sin embargo, en la nueva infraestructura se repondrá las piezas arqueológicas que son un atractivo turístico. 

La zona de Miraflores pertenece al Distrito 2 del Macodistrito Centro y aglutina a los barrios Norte, Centro, Sur, Teniente Andrade, Posokeri, Víctor Eduardo, Saavedra, Los Guindales, San Juan y Santa Fe. Fue diseñado bajo un concepto de barrio jardín Villanueva.

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