Septiembre 27, 2021

¿Qué es una infección por COVID-19 “irruptiva” y quiénes tienen riesgo de contraerla?


Jueves 5 de Agosto de 2021, 8:30am






5 de agosto (Urgente.bo).- Se considera una infección “irruptiva” cuando alguien que recibió una vacuna contra el COVID contrae el virus más de 14 días después de haber sido completamente vacunando. 

“Estas infecciones son raras y generalmente leves. La mayoría no requiere hospitalización”, advirtió el doctor William Schaffner, profesor de enfermedades infecciosas en el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt en los Estados Unidos.

Es posible que estas personas no sepan que están infectadas, ya que algunas no muestran síntomas. Los atletas olímpicos y otras personas que se someten a pruebas con regularidad se han sorprendido con resultados positivos de COVID-19, ya que no se sentían enfermos. Para aquellas que sí se sienten enfermas, los síntomas suelen ser de menor duración y más leves que aquellos que contraen COVID-19 sin una vacuna. Esos síntomas incluyen tos, fiebre, dolores de cabeza y fatiga, según un estudio preliminar publicado a finales de mayo en el Reino Unido por investigadores del King’s College London.

¿Quiénes corren mayor riesgo de contraer infecciones y casos “irruptivos”? Los médicos dicen que los ancianos y aquellos con sistemas inmunológicos comprometidos tienen mayor riesgo de contraerlas. Según la doctora Akiko Iwasaki, inmunóloga de la Universidad de Yale, “esto se debe a que el envejecimiento afecta la capacidad intrínseca del cuerpo para adaptarse a una respuesta inmunitaria”. “Las personas inmunodeprimidas debido a una enfermedad subyacente también están en riesgo porque es posible que no puedan generar la cantidad de anticuerpos necesarios para combatir la infección por completo”, sostuvo.

Un informe de fines de mayo de los Centros para el Control de Enfermedades e Infecciones de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) encontró más de 10.000 casos de COVID-19 en personas vacunadas al menos 14 días después de su última inyección en 46 estados y territorios entre el 1 de enero y el 30 de abril de este año. Eso equivale a aproximadamente el 0,1% de los aproximadamente 100 millones de personas que estaban completamente vacunadas al 30 de abril. De esas aproximadamente 10.000 personas, alrededor del 10% fueron hospitalizadas. De ese 10%, casi un tercio no mostró síntomas o estuvo en el hospital por alguna razón no relacionada con el coronavirus; 2% —o 160 pacientes, murieron.

“Si bien el nombre parece novedoso, es una situación completamente esperable. En toda campaña de vacunación ocurre. Existe siempre un número muy reducido de casos de pacientes en quienes la vacuna no es tan efectiva. En EEUU, estos casos son mayoritariamente causados hoy por hoy por la variante Delta, la cual es altamente transmisible. Lamentablemente todavía existe un sector de la población que prefiere no vacunarse y hacer que el virus siga circulando”, manifestó en diálogo con este medio Laura Palermo, doctora en virología, especialista en la historia de las enfermedades y profesora en el Hunter College de Nueva York. 

La edad promedio de los pacientes que murieron después de ser diagnosticados con COVID-19 después de la vacunación fue de 82 años, encontraron los CDC. Y el 18% de los que murieron fallecieron por razones que no estaban relacionadas con COVID-19.