Marzo 03, 2021

¿Qué influencia tendrá la pandemia en la evolución del ser humano?

Los cambios físicos tardan generaciones. Sin embargo, ya hay señales de nuevos comportamientos.


Martes 23 de Febrero de 2021, 11:30am






23 de febrero (Revista Oxígeno-Urgente.bo).- A muchas personas se les escucha decir que el 2020 debe quedar en el olvido, por los daños que ha provocado. La pandemia, que regó de dolor y luto en el mundo, desata ese rechazo, sin embargo, otros alegan que este año quedará marcado para la humanidad entera, para uno mismo. Incluso desde el punto de vista geopolítico, el año empezó con noticias de terror para China, donde el Covid-19 asolaba, especialmente en una de sus provincias pobladas, y acaba con millones de enfermos, en la otra potencia, Estados Unidos.

La humanidad está en constante evolución, comenta Juan Manuel Navarro, docente investigador miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia.

La selección natural no es la única fuerza evolutiva, pero se la considera el motor principal y, muy frecuentemente, un motor atascado como consecuencia de nuestra sabiduría. Grandes comunicadores han sostenido que nuestra evolución biológica ya no marcha, que la evolución cultural ha tomado el relevo. Sir David Attenborough, por ejemplo, sostuvo que detuvimos a la selección natural en cuanto conseguimos salvar al 95-99% de los bebés que nacen.

Es cierto que muy pocos niños mueren ya en esta época, especialmente en los países más desarrollados, pero no todos esos niños se convierten en padres, y no todos los padres tienen el mismo número de niños. A pesar de que la asociamos popularmente con la muerte, a la selección natural no le “importan” tanto las diferencias en supervivencia como las diferencias en éxito reproductivo.

No es un asunto de días ni de meses, pero sí es posible afirmar que este periodo, va a tener una influencia en la nueva generación de la humanidad que llegará a presentar ciertos cambios físicos, sociológicos, psicológicos y hasta en la salud, según expertos consultados por OX.

Cambios físicos

Gonzalo Taboada, presidente de la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia, Gonzalo Taboada, y Juan Manuel Navarro, docente investigador miembro de dicha institución, coinciden en que la tecnología y la pandemia del coronavirus no provocan cambios físicos inmediatos en el proceso de evolución de la humanidad. “A muy, muy largo (tiempo), muchísimos años; no puedo decir los cambios, las transformaciones que puedan existir, mutaciones, no se ve en tiempos cortos, sino en tiempos muy largos, en décadas, siglos incluso, entonces eso inmediatamente a corto plazo no sucederá”, indicó Navarro.

“Los tiempos son muy cortos, desde que apareció la pandemia, los efectos de la transformación evidente en términos biológicos y físicos no se conocen, sin embargo, nos ha mutado de comportamientos”, acotó Taboada.

Eso sí, comentó sobre un cambio físico provocado por el avance de la tecnología. Las nuevas generaciones son más hábiles con el manejo de los dedos, principalmente con los pulgares, debido al manejo constante de los teléfonos celulares. El investigador avizora una transformación o modificación de la forma de los pulgares.

“Las generaciones actuales son más hábiles con el manejo de los dedos y principalmente los pulgares, esto va a transformar los pulgares, de repente van a ser de mayor dimensión (…) hay que hacer un seguimiento en los niños cuando nacen, porque el niño desde que empieza a hablar ya tiene acceso al celular y maneja con facilidad extraordinaria que antes no observábamos en la población de la misma edad”, argumenta y aclara que ese cambio en los dedos podría darse después de varias generaciones.

Cambios sociológicos

Para Taboada, el cambio más importante que activó la pandemia del coronavirus está en el sociológico. El hombre mudó de comportamientos. “Las personas están dejando las ciudades con grandes aglomeraciones, inclusive los barrios donde había gente que interactuaba entre ella, ahora muchas personas están yéndose a vivir al área rural, entonces, eso es un cambio de comportamiento importante”, resaltó.

Cambios psicológicos y de salud

El investigador Manuel Navarro observó que el tema del encierro debido a la pandemia dio lugar a cambios psicológicos en la población. “Hay datos de casos de suicidios, ha habido mayor violencia dentro del hogar, entonces, se ha visto muchas cosas que desde el punto de vista han salido a flote. Hay que tomar en cuenta que la salud no solo es un aspecto físico, también es el aspecto psicológico, mental de las personas”, apuntó.

Debido a la pandemia, en Bolivia como en muchos otros países, se aplicó la modalidad de teletrabajo, lo que implicó un encierro en casa realizando las actividades que los trabajadores cumplían en oficina. Navarro asegura que el uso constante del celular, la computadora y otro tipo de equipos tecnológicos para las actividades laborales o académicas darán lugar a nuevos tipos de enfermedades, entre ellas nuevas formas de depresión, fatiga laboral y discapacidades laborales.

“Estoy casi seguro que va a existir nuevas enfermedades, que no tiene relación con la fatiga laboral  por el trabajo presencial, sino al encierro que puede causar nuevas formas de depresión, fatiga laboral, discapacidades laborales justamente por el manejo de los artefactos electrónicos que nos permite conectarnos a las redes, a la web”, explicó.

El encierro al que los ciudadanos de muchos países estuvieron sometidos por cuestiones sanitarias repercutió en la salud física y psicológica. También añade que el uso constante del barbijo derivará en problemas de tipo respiratorio.

Navarro, docente investigador miembro de la Academia de Ciencias, complementa que el uso constante de equipos tecnológicos repercutirá en enfermedades visuales y en fatiga laboral, porque en esta época de pandemia los horarios de trabajo ya no son como antes, implica más tiempo de uso de computadora o celulares.

“Va a repercutir en otras enfermedades, posiblemente enfermedades visuales mayor cansancio, fatiga laboral, porque en muchos casos no existen horarios como tal. Entonces van a aparecer posiblemente nuevo tipo de discapacidades laborales fruto de ese uso excesivo uso de lo que son los recursos tecnológicos”, aseguró.

“Yo más bien vería eso como una nueva enfermedad de fatiga laboral fruto de lo que es estar en constante contacto con las pantallas, que generan cierto tipo de ondas y lo mismo los teléfonos que puede influir mucho en el descanso, en el comportamiento de las personas, eso habría que ver qué cosas podría producir y cómo se puede reaccionar frente a eso”, recomienda.

(La nota fue publicada en la edición Nº 108 de la Revista Oxígeno)