1 de abril (Urgente.bo).- Este 1 de abril se celebra los 200 años de la Batalla de Tumusla, que fue el punto final para una guerra que duró 16 años y dio fin al dominio español en el Alto Perú y consolidó la independencia de Bolivia. Más allá de las disputas en Junín o Ayacucho, la confrontación que se desarrolló entre patriotas y los realistas en el territorio de lo que hoy es Potosí fue determinante para el nacimiento de nuestro país, una vez que los colonizadores fueron vencidos.
“La batalla de Tumusla nos tiene que recordar que nuestra independencia no se consiguió ni en Junín ni en Ayacucho, sino que se la consiguió en nuestro propio territorio por obra de nuestros propios ancestros, herederos de una lucha de 16 años”, dijo Abastoflor en contacto con Urgente.bo.
Pasada la batalla de Ayacucho, la guerra por la independencia continuaba en Bolivia. El 1 de abril de 1825 se dio fin al Ejército Real del Alto Perú, que ocupaba la provincia de Charcas en territorio boliviano, muy distinto al ejército real del Perú que tenía ideología liberal.
“Esos dos ejércitos no solamente no compartían ideología, sino que eran enemigos entre sí. Entonces, la derrota que sufre el Ejército Real del Perú en Ayacucho tiene muy poco que ver con lo que sucede en las provincias de Charcas”, agregó el historiador.
Tras 16 años de guerra, el coronel Carlos Medinaceli decide ponerle fin a la batalla y enfrentar al ejército comandado por el mariscal Pedro Antonio de Olañeta, quien llegó a fallecer en batalla en medio de su designación como virrey del Río de la Plata.
“En Tumusla yace el último virrey del Río de la Plata, Olañeta”.
En la Batalla de Tumusla se enfrentaron 1.700 hombres con 32 jefes y oficiales realistas y 1.3000 soldados con 26 jefes y oficiales de las tropas chicheñas, a las que se sumaron posteriormente 500 hombres de refuerzo que llegaron de Tarija y 800 hombres que vinieron desde Tupiza.
Cuando cayó herido el general realista Pedro Antonio Olañeta, los oficiales españoles que dependían de él, firmaron la capitulación que significó el fin del dominio español en el Alto Perú.
Abastoflor llama a la reflexión sobre el proceso de independencia de Bolivia, que muchos confunden en la historia y relegan la Batalla de Tumusla ante la de Junín y Ayacucho.
“Es hora de que en nuestros establecimientos educativos, en nuestras unidades militares, en nuestras instituciones públicas, coloquemos finalmente los cuadros de esos comandantes de la independencia que realmente nos dieron la libertad y dejemos de tener los cuadros de extranjeros que en realidad, aunque muy meritorios han sido y lo son, no lucharon por la independencia de nuestro país”, apuntó el historiador.
Como consecuencia de las acciones de Tumusla, las provincias del Alto Perú quedaron definitivamente separadas del Imperio español, dándose la proclama el 9 de abril, y quedando como encargado de las provincias el mariscal Sucre.
“El Sr. Coronel D. Carlos Medinaceli proclamó con la tropa de su mando la independencia en Chichas el 30 de marzo, y el 1º de abril atacó al general Olañeta buscándolo en sus posiciones de Vitiche, y habiéndolo encontrado en Tumusla, tuvo el éxito que se expresa en el parte siguiente”, recuerda el peruano Agustín Gamarra, en una carta del 14 de abril de 1825
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