Agosto 09, 2020

Expanden el ritual de la ofrenda

Según la tradición, la Pachamama despierta y se abre para recibir ofrendas a lo largo de todo el mes, esperando que la gente le pague por los favores recibidos. La migración de los aymaras hizo que ese ritual se celebre en diferentes puntos del pais.


Sábado 1 de Agosto de 2020, 9:15pm




1 de agosto (Urgente.bo-El Compadre).- Agosto es un mes de veneración a la Pachamama, pues muchos aseguran que ésta despierta hambrienta y espera ofrendas. Desde la cosmovisión andina se afirma que en esta época concluye la primera temporada agrícola, por lo que se debe agradecer a la Madre Tierra, por todo lo que ha dado y pedirle bienestar.

Según la tradición, la Pachamama despierta y se abre para recibir ofrendas a lo largo de todo el mes, esperando que la gente le pague por los favores recibidos. Hasta hace unos años se trataba de un rito de carácter rural, exclusivo de campesinos indígenas deseosos de gozar de la fecundidad de las tierras de cultivo, pero se ha extendido a las ciudades.

Aunque se trata de costumbres milenarias, particularmente asentada en el occidente del país, estas tradiciones han traspasado hasta los círculos urbanos dedicados al comercio, transporte y profesionales, además de varias regiones del oriente boliviano.

De acuerdo a la socióloga María Poma, la tradición se ha extendido a todo el territorio boliviano, debido a que los habitantes del occidente boliviano han emigrado a otros departamentos de Bolivia, donde también realizan estos tributos a la Madre Tierra.

Según la experta, agosto es el mes del lakanpaxi (boca abierta, en aymara) debido a que la Pachamama abre su boca para recibir ofrendas de quienes le piden salud, trabajo, casa y dinero, simbolizados en una mesa (wajt’a).

La palabra “koa” significa “lo que se transforma en otra cosa”. De tal manera que al “koar” se queman estos arbustos de forma ceremonial, lo que representa un acto de limpieza, de curación o un medio para elevar los pedidos y agradecimientos a las divinidades y a los ancestros.

El humo entonces, es el vehículo que ejerce la capacidad de comunicar y unir los diversos mundos en la cosmovisión andina.  Según reza la tradición, uno debe recorrer con el sahumerio a la brasa cada esquina del bien inmueble que desea ser protegido, pidiendo lo que necesita y dando gracias por todo lo recibido.