Septiembre 19, 2019

Instalan y camuflan servicios sexuales en edificios y alojamientos del centro de La Paz y El Alto

En la avenida Montes se encuentra una de las más grandes propiedades donde se brinda servicio sexual. Las trabajadoras sexuales ocupan todo un garaje  donde habilitaron más de 25 cuartos pequeños de tres por tres que parecen oficinas, Las condiciones son precarias y se dividen con cortinas.


Jueves 29 de Agosto de 2019, 3:45pm




29 de agosto (Soledad Mena- Urgentebo).- Partamentos, edificios enteros, alojamientos y cuartos adecuados como oficinas de tres por tres son habilitados en el centro de la ciudad de La Paz y en la Ceja de la ciudad de El Alto para brindar servicios sexuales desde la mañana. 

A dos cuadras de la Casa del Pueblo, sobre la calle Potosí, al pasar por ahí se observa algunas tarjetas de presentación de servicios sexuales que se dan desde las nueve de la mañana hasta las 10 de la noche. Aunque, habitualmente las “chicas” salen a brindar  servicios sexuales desde las cinco de la tarde noche.

El casco viejo central de la ciudad de La Paz y la Ceja se han convertido en tierra de nadie, pues hay bastantes casas de citas.

“Si hablamos por departamentos, casas y cuartos, en el casco central (ciudad de La Paz) hay más de 50, como actividades económicas”, informó Alejandro Rodríguez,  subintendente del centro.  

En la final calle Potosí identificaron como 10 departamentos identificados donde se camuflan este tipo de actividades. Estos datan de hace ocho años.

Adamas se identificó las calles Ingavi, Viacha,  Capitán Ravelo,  Figueroa, la América y principios de la avenida Montes,  donde se instalaron casa de citas.

En la calle Figueroa se identificó dos edificios, uno de ellos de cuatro plantas donde se instalaron las trabajadoras sexuales en condiciones precarias. El otro edificio de tres pisos se encuentra un poco más arriba, en la curva de la misma calle, casi  llegando a la plaza Alonso de Mendosa, donde también se agrupan las trabajadoras sexuales.

En la avenida Montes se encuentra una de las más grandes propiedades donde se brinda servicio sexual. Las trabajadoras sexuales ocupan todo un garaje  donde habilitaron más de 25 cuartos pequeños de tres por tres que parecen oficinas, Las condiciones son precarias y se dividen con cortinas.

Los lenocinios ubicados en la calle Viacha son las más precarias, solo tienen colchones que se encuentran en un estado  insalubre. 

El 70 por ciento de estas casas de citas  llegan a camuflar la venta de bebidas alcohólicas, algo que está prohibido según la ley 259 de control y expendio de bebidas alcohólicas. Una gran mayoría de estas casas fueron  clausuradas, sin embargo continúan funcionando.

“Lastimosamente logran evadir los controles. Es bien complicado ingresar a estos lugares los mismos radio taxistas o “campanas” son los que dan parte a estas actividades y  se cierran”, dijo Rodríguez.

Juan José Torres, Asesor legal de la subalcaldía centro, lamento que este tipo de actividades económicas, donde realizan servicio sexual, no pueden ser reguladas, porque no existe una norma para su regulación, sin embargo la guardia municipal actúa amparada en la ley 259 nacional de Control al Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas.

“No podemos ingresar a este tipo de actividades, la norma nos limita”, dijo Torres.

Por lo tanto, estas actividades económicas son ilegales, porque no cuentan con licencia de funcionamiento.

En la ciudad de El Alto  cuantificar los lenocinios o las casas de citas es difícil  pero se han identificado varios en las zonas como 12 de Octubre entre las calles siete y 11 de la avenida Jorge Carrasco y Juana Azurduy de Padilla.

“Ha aumentado el servicio sexual”, remarcó Boris Gutiérrez, jefe de la División de Trata y Tráfico de la FELCC El Alto. 

Las trabajadoras sexuales, ahora se camuflan en los alojamientos para brindar sus servicios, no solo en las noches sino también durante todo el día donde también hay menores de edad.

La división de Trata y Tráfico identificó  servicios sexuales con menores de edad  y personas adultas en alojamientos ubicados en la zona Villa Dolores. Tiwanacu,  12 de Octubre, son donde más incurren en los delitos de proxenetismo, violencia sexual comercial y trata de personas.

La Policía intervino en siete  alojamientos que funcionaban como habitaciones para hacer pieza en precarias condiciones. Estos fueron precintados y se encuentran en investigación. “La prostitución no es ilegal, siempre y cuando cumplan con los requisitos mínimos: carnet sanitario y cumplir con la  salubridad. Hay que hacer controles  estrictos”, dijo Gutiérrez.

Los lenocinios y alojamientos también se han convertido en refugios de delincuentes  nacionales e internacionales (peruanos argentino y brasileros) que tienen prontuarios frondosos con órdenes de capturas. 

También hay menores  de edad que ofrecen  servicios sexuales y hay menores de edad de sexo masculino que consumen el servicio sexual. 

Las menores de edad, más allá de que tengan voluntad propia no están permitidas para ejercer este tipo de actividades. Los administradores son los proxenetas estaban dentro de los lenocinios de la 12  por tanto.

En la ciudad de El Alto no existe una norma que regule este tipo de actividades, solo se realiza el control de consumo de bebidas alcohólicas que manda la ley 259.

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Muchachas ofrecen sus servicios sexuales

Niñas de 14 tienen su cuarto

El trabajo sexual es propio,  cada una tiene su departamento”, aseguró Lily Cortez,  presidenta nacional  de la Organización de las Trabajadoras Sexuales, tras ser consultada sobre si este tipo de servicio va en aumento en la ciudad de El Alto y La Paz.

Cortez afirmó que en la zona 12 de Octubre de la ciudad de El Alto solo hay 18 lenocinios legalmente establecidos, que  tienen más de 40 años de vigencia y que trabajan dentro de las normas. Sin embargo, el servicio sexual comercial se ha extendido bajo el camuflaje de alojamientos.

Identificó algunos de ellos que se encuentran instalados incluso en inmediaciones de unidades educativas.

“En El Alto en el alojamiento las Flores, en la Juana Azurduy de Padilla, hay menores de edad de 14 a 16 años que agarran cuartos. Nadie dice nada. No controlan. En los alojamientos a la espalda del colegio 12 de Octubre, también sucede lo mismo. Se denunció pero nadie hace caso”, denunció Cortez.

En el centro de la ciudad de La Paz se calcula que hay entre  200 a 700 clubes privados entre ilegales y legales, donde  las trabajadoras nocturnas brindan sus servicios de sexuales.

Si bien los locales o actividades económicas no están autorizados para su funcionamiento, algunas  trabajadoras sexuales cuentan con autorización (carnet de sanidad) el cual les da derecho a ejercer este trabajo donde quieran. “Al darnos una libreta del Ministerio de Salud, nos legaliza y autoriza, con ello yo puedo trabajar en cualquier lugar”, dijo.

El servicio sexual se camufla, los proxenetas abren alojamientos, captan chicas  y hacen solicitud de personal (señoritas y cholitas) para ciertos trabajos, como limpieza. Es así como inician, pero terminan prostituyéndolas.

“Trabajan sin ningún control. Alguna no se hacen el control sanitario obligatorio, otras van a sus médicos particulares”, dijo.

En la ciudad de El Alto no hay una norma que regule estas actividades y en la ciudad de La Paz el proyecto de ley para regular los establecimientos de servicio sexual y dar paso al trabajo autogestionario, está paralizado.

La dirigente de las personas que ofrecen servicio sexual exige que en la reglamentación de la norma las categorice, porque hay servicios sexuales en lenocinios, whiskerías, table dance y otros. ”No pueden meternos en el mismo saco a todas”, puntualizó la representante.

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