12 de diciembre (El Pulso 2024/Urgente.bo)- La industrialización con sustitución de importaciones es una de las políticas gubernamentales de la administración de Luis Arce Catacora. Y en ese rumbo, entidades que son parte del Órgano Ejecutivo se han enfocado en llegar a esa meta. Así, la industrialización de los alimentos y la química básica son sus pilares más importantes y algunos de sus frutos ya se conocen, mientras que la gran mayoría de los proyectos se ejecutarán el 2025, cuando Bolivia cumpla su bicentenario.
El Centro de Almacenamiento y Transformación de Granos, ubicado en el municipio de Yacuiba (Tarija), la planta de Almacenamiento y Transformación de Cereales en Viacha y la Planta de Transformación de la Papa, en El Alto (ambas en La Paz) son parte de los más de 170 proyectos para la industrialización con sustitución de importaciones.
“Estas más de 170 industrias son industrias del bicentenario. Todas llevan el Sello del Bicentenario. ¿Por qué estamos implementando este sello? Queremos demostrar que estamos pasando de la nacionalización a la industrialización de los hidrocarburos, de los recursos naturales, de los alimentos, de los minerales”, dice el viceministro de Políticas de Industrialización, Luis Siles.
Cuatro años después de haberse iniciado aquella política de gobierno, Arce muestra algunos avances en el desarrollo productivo nacional “implementando diversas estrategias alineadas a la visión del modelo político-social comunitario productivo”.
Sello del Bicentenario
Ciento setenta nuevas industrias con el “Sello del Bicentenario” conforman el paquete de obras de impacto de Arce. Estas se suman a las 47 que, según Siles, se reactivaron de gestiones pasadas y son parte de la política de industrialización. Abarcan sectores estratégicos como alimentos, minería, hidrocarburos y manufactura. Siles indicó que el objetivo central es diversificar la economía y fortalecer una economía de base ancha.
“Antes, el área manufacturera era la 'quinta pata del coche', pero hoy es la punta de lanza de nuestra economía”, precisa Siles, quien destaca que la política de Arce tendrá un ciclo de vida de 50 años, razón suficiente para que sea una política de Estado.
“Las utilidades generadas a partir de la industrialización deben retornar al Estado para beneficiar a la población con programas sociales, como los bonos Juancito Pinto y Juana Azurduy. Los recursos generados en el ámbito industrial están interrelacionados, permitiendo su distribución entre sectores”, expresó.
Reducir la dependencia
La industrialización de productos alimenticios tiene el objetivo de fortalecer la cadena productiva interna y reducir la dependencia de las importaciones. “El modelo económico social productivo tiene varias aristas importantes y una de estas es el fortalecimiento del mercado interno, con ‘consume lo nuestro’”, señaló.
Siles detalló que la sustitución de importaciones tiene tres pilares: soberanía alimentaria, desarrollo local e industrialización de insumos. “El Estado no puede estar al margen ni delegar esta responsabilidad únicamente al sector privado. Con este modelo económico, el Estado se convierte en un actor clave en la economía de los bolivianos a través de las industrias estatales”, resaltó.
Destacó que las plantas industriales tienen una infraestructura acabada del 90%. “En El Alto, se instaló una planta de procesamiento de papa. Además de conservar la papa, añadimos líneas de producción para puré, láminas y almidones de papa para garantizar alimentos ante cualquier contingencia”, detalla.
Los proyectos de manufactura que superan el 90% de ejecución son la Planta de Industrialización de Hoja de Coca en Cochabamba, el Complejo Industrial Camélido en Oruro, la Planta Piscícola en el lago Titicaca, entre otras. Y en el sector de hidrocarburos, en marzo fue entregada la primera Planta de Biodiésel, en Santa Cruz y a fines de año será entregada la segunda Planta de Biodiésel, en El Alto. También está en proyecto la construcción de la Planta de Diésel Renovable (HVO), en Santa Cruz, cuya licitación ya fue realizada.
Asimismo, Siles se refirió a la planta industrial de frutas amazónicas en Pando, donde abunda el asaí: “¿Cómo es posible que no industrialicemos este producto para mejorar la economía local e incluso exportarlo?”.
Actualmente, el tema alimentos es una tarea relevante y sectores vaticinan un futuro incierto sobre la seguridad alimentaria de cara al futuro.
El brazo del Estado
De las 170 industrias, 97 son pequeñas y buscan impulsar la economía local. Las grandes plantas, como la de Yacuiba (Tarija), que almacena maíz y trigo, ya operan, reduciendo los costos de producción para los agricultores locales. Siles también subraya el trabajo en infraestructura para la calidad de los productos y destacó la inauguración de 40 laboratorios de control de calidad en Achocalla.
En esa línea, hasta fines de año, el Gobierno se ha comprometido a entregar la planta siderúrgica del Mutún para la producción de acero, para el mercado nacional y la exportación a los mercados regionales. La química básica es otro de los componentes más importantes en la industrialización con sustitución de importaciones, porque será el núcleo para otros proyectos industrializadores.
“Es necesario quitarse el chip de que la industria estatal es enemiga de los bolivianos. Podemos hacer una comparación con la economía alemana, cuyo modelo es capitalista, pero cuando analizamos la cantidad de empresas estatales, vemos que muchas de ellas son del sector público. Lo mismo ocurre en China, las industrias estatales juegan un papel crucial en la economía del país”, añade.
El avance hacia la meta de Arce
- El Gobierno ve nuevos sectores como la minería o la manufactura más allá del rubro hidrocarburífero. Busca fortalecer el mercado interno, promover el financiamiento, la expansión de la industria nacional, reducir la dependencia de importaciones y generar empleo.
- La planta de Almacenamiento y Transformación de Cereales (Viacha, La Paz) tiene silo con capacidad de 22 mil toneladas métricas.
- En el sector minería, el Complejo Siderúrgico del Mutún, en Puerto Suárez (Santa Cruz). Las pruebas al vacío en cinco de sus siete plantas avanzan con éxito. Su entrega está prevista para fines de año.
- La primera Planta Industrial de Carbonato de Litio, en pleno salar de Uyuni, en Potosí, tiene una capacidad de más de 15.000 toneladas (t) de producción al año.
- El gobierno invierte en silos y plantas de piscicultura en Tiquina (Lago Titicaca) para fomentar el consumo de pescado y mejorar los ingresos de los productores.
- Impulsa la implementación de despulpadora de frutas y biofertilizadora para transformar los frutos en polvo y generar valor en el país.
- El Gobierno invierte en la construcción en una planta de aceite en Yacuiba (Tarija) que tiene más del 80% de avance.
- El Gobierno inauguró laboratorios en Achocalla que realizan mediciones para asegurar la calidad de los productos nacionales.
- “El sello implica que estamos en una nueva era, la era de la industrialización. Y puede ser que mucha gente se pregunte, ¿vamos a ver las 170 plantas en funcionamiento y operaciones? Sí, pero eso es solo la primera etapa”, dijo Siles.
Respuestas clave
¿Por qué se considera clave la química básica para la industrialización de un país?
La química básica es fundamental para la industrialización, ya que actúa como la “industria de las industrias”. Productos químicos como el ácido sulfúrico, hidróxido, bicarbonato de sodio, entre otros, se utilizan como catalizadores para transformar materias primas en productos terminados. Sin estos químicos, aunque se cuente con las materias primas, es imposible industrializar un país.
¿Qué iniciativas toma el Gobierno para fortalecer la industria de la química básica?
El Presidente impulsa la instalación de cuatro plantas de química básica en Uyuni (Potosí). Estamos (equipándonos) con industrias top europeas y chinas, y ponemos una industria farmacéutica con 14 líneas de producción en Cochabamba.
¿Puede explicarnos más sobre la industria farmacéutica?
La idea es generar insumos para las industrias farmacéuticas nacionales, como la producción de químicos necesarios para medicamentos como el paracetamol, con el objetivo de reducir las importaciones y fortalecer el mercado local.
¿Cómo afectarán las nuevas plantas farmacéuticas en Bolivia?
Las nuevas plantas farmacéuticas en Bolivia tienen el objetivo de generar insumos necesarios para la industria farmacéutica local. A través de la investigación, se pretende producir medicamentos con materias primas endémicas, como plantas medicinales autóctonas. El objetivo es que la coca no sea vista como cocaína, sino como un analgésico.
¿Qué importancia tienen las plantas de insumos en el proceso de industrialización de Bolivia?
Las plantas de insumos son cruciales para la industrialización de Bolivia, ya que permiten sustituir las importaciones y fortalecer la economía nacional. Los insumos de química básica, como los utilizados en la industria farmacéutica, son esenciales para desarrollar otros sectores productivos. Cuando Bolivia tenga todas las plantas de química básica y sus industrias de insumos funcionando a plena capacidad, se podrá decir que el país alcanzó la industrialización.
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