Febrero 21, 2020

La pobreza en El Alto se refleja en la familia de Vicente de 10 años que cuida a cinco hermanitos

La madre intenta sacar a sus hijos adelante tejiendo ropa a mano. Lo que gana no le alcanza para mantener a sus pequeños. Decidió separarse de su esposo porque se dedicaba a consumir bebidas alcohólicas y la golpeaba cada vez que podía en frente de sus hijos.


Lunes 6 de Enero de 2020, 3:45pm




6 de enero (Soledad Mena, Urgentebo).- Vicente saltó el muro de su casa al ver que varios niños iban a recoger juguetes que estaba repartiendo un grupo de jóvenes voluntarios  que llegó hasta su zona.  El niño de 10 años no alcanzó a recibir juguetes, pues se había acabado. Pero su amargura llamó la atención de los voluntarios, porque en sus hombros cargaba la responsabilidad de cuidar a sus cinco hermanitos que estaban cerrados en su casa.

Rossio, voluntaria del grupo de ayuda, buscó entre las cajas y encontró un cochecito de plástico y le entregó a Vicente, este le preguntó si no tenía más “autitos” para sus hermanitos.

El grupo de voluntarios se trasladó hasta la casa de Vicente, al llegar vieron a cinco niños descuidados, con la ropa y los zapatos desgastados.

La familia está compuesta de nueve hermanos que viven en extrema pobreza. Vicente es el tercero de los nueve a veces se queda al cuidado de los más pequeños, hasta del que tiene un año y ocho meses que apenas camina.

Viven hacinados en un cuarto ubicado en  la urbanización Señor de Mayo del Distrito 8, a la altura del puente Vela, de la ciudad de El Alto. Son cuidadores del terreno.

En el cuarto donde se alojan no hay casi nada, solo colchones de paja, un poco de ropa y una cocinilla, donde Vicente prepara el almuerzo (lagua) para sus hermanitos cuando su mamá tiene que salir a vender.

Los voluntarios temen que los niños estén enfermos y que sufran desnutrición, pues los niños no gozan de una buena alimentación.

Ninguno de los integrantes de la familia  estudia. La pobreza hizo que dejaran la escuela. Incluso su hermana mayor de 15 años dejó el colegio para trabajar y ayudar a su mamá. Ella se fue con sus tíos para ayudar y aprender a cocinar.

La madre intenta sacar a sus hijos adelante tejiendo ropa a mano. Lo que gana no le alcanza para mantener a sus pequeños. Decidió separarse de su esposo porque se dedicaba a consumir bebidas alcohólicas y la golpeaba cada vez que podía en frente de sus hijos.

Hace días el padre se quitó la vida  al verse solo y abandonado.   

“Tomaba mucho trabajaba de albañil pero solo gastaba para tomar. Le deje porque me pegaba y le estaba haciendo daño a mis hijos”, dijo doña Paulina de 42 años de edad. 

Dicen que un juguete hace feliz a un niño, y es verdad, no importa la calidad ni el precio. Vicente y sus hermanos solo pedían eso. Y de yapa, un televisor para mirar sus dibujos animados. 

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Voluntarios entregan donativos a Vicente

Voluntarios

Adrin Yawar formó un grupo de voluntarios hace cuatro años para brindar ayuda social en la ciudad de El Alto. Cada año deciden irse a lugares lejanos de la urbe alteña para repartir juguetes y descubrir  casos como el de Vicente, el niño de 10 años que vive en extrema pobreza junto a sus cinco hermanitos.
El grupo de voluntarios decidió ayudar a Vicente haciendo una campaña por las redes sociales, tuvo una gran respuesta de los internautas.
Los voluntarios volvieron a la casa de Vicente el 25 de diciembre con juguetes, ropa, alimentos, muebles, enseres de cocina y televisores, lo que especialmente habían pedido los niños.
“En las visitas que hacemos a los lugares lejanos vemos de todo, nos encontramos con niños que viven en extrema pobreza y mujeres que necesitan ayuda, como el caso de Sonia que tiene una niña y necesita una silla de rueda”, dijo Rossio, una voluntaria del grupo.

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