Septiembre 22, 2019

La pobreza golpea a los niños, sufren violencia, abandono y desnutrición

“Cuando a un  niño se le pregunta que has desayunado dice agua de arroz, almuerza arroz  y en la tarde vuelven a calentar el agua de arroz y cuando tienen plata la mamá compra dos panes para los ocho integrantes. Con ese testimonio uno se da cuenta  que hay mucha necesidad en las familias alteñas”, dijo Raúl Pacosillo, jefe regional de El Alto de Aldeas Infantiles SOS.


Jueves 18 de Abril de 2019, 1:45pm




18 de abril (Soledad Mena, Urgentebo.com).- ¿Qué quieres ser en la vida? Lo único que quiero es estar al lado de mi mamá y papá, sentir  su calor, que me quieran  y que me protejan. La familia es el primer amor de un niño y en El Alto no todos los niños tienen familia”, se lamentó Raúl Pacosillo, representante regional de El Alto de Aldeas Infantiles SOS. 

El niño alteño sufre de todo,  está expuesto a la  pobreza, es abandonado y es víctima de abuso sexual.  Los padres los alimentan con lo que puedan.

“Cuando a un  niño se le pregunta que has desayunado dice agua de arroz, almuerza arroz  y en la tarde vuelven a calentar el agua de arroz y cuando tienen plata la mamá compra dos panes para los ocho integrantes. Con ese testimonio uno se da cuenta  que hay mucha necesidad en las familias alteñas”, dijo Raúl Pacosillo, jefe regional de El Alto de Aldeas Infantiles SOS. 

Los niños no están bien alimentados, no reciben atención de salud, no tienen documentos de  identidad por eso no acceden a educación ni protección. No tienen nada, están totalmente expuestos a los peligros, dice.

En el  primer trimestre  de esta gestión se registraron  18 casos de violación. Cuando los niños sufren de violencia sexual, son marcados para toda la vida porque generalmente el papá  y mamá no denuncia, no busca  la restitución de la integridad del niño, a veces lo calla, lo oculta. El menor recibe amenazas para que no denuncie el hecho, porque generalmente los agresores son   los abuelos o los tíos, a veces hay complicidad de las mamás y el niño  crece con  dolor. 

Los niños sufren abandono. En el Hogar 24 horas hay 28 niños viviendo solo. Hay otro grupo de niños que viven con familias ampliadas, son “dejados al cuidado de sus tíos, tías, padrinos y abuelos para estudiar pero en el fondo sufren explotación sexual y laboral”.

La ciudad de El Alto es un destino importante para miles de migrantes rurales. Mujeres y hombres provienen de estructura cultural ausente de cariño; los niños no tienen afecto ni cariño. La única norma disciplinaria que conocen es el castigo físico, el “chicote”. No es casual que en las ferias haya  una gran cantidad de  “quimsa charanis” a la venta.

Las formas de crianza  de  los niños no son las más adecuadas. El sistema  educativo no tiene condiciones para hacer frente a una visión de la vida, donde el abuso es moneda común contra los niños.

Dicen los profesores que los valores y los principios se aprenden en la casa, pero cuando no hay nadie en la casa que cuide a los niños, el pequeño crece sin guía.

“Si nosotros  no tenemos la capacidad de ayudar  a las familias, muy poco vamos a poder hacer por los niños que están en pleno desarrollo”, dijo.

Desintegración familiar

Hace dos años Aldeas Infantiles SOS y la Universidad Católica hicieron un estudio sobre  la situación de los niños y niñas. En él se dio a conocer que 56 mil niños y niñas están en riesgo de perder a sus familias por  la pobreza,  desempleo, alto número de hijos, violencia intrafamiliar,  alcoholismo y migración.

Estos factores cuando se combinan ponen en alto riesgo a las familias. Son datos preocupantes, señala Aldeas SOS.

De darse este fenómeno, se tendría que construir  500 centros de acogida para albergar a los niños pero el municipio no se tiene esa  capacidad. Además tampoco es favorable para los niños.

Para desarrollarse y crecer bien, los niños necesitan de su papá y mamá, de una familia, que es el mejor espacio donde se puede desarrollar con seguridad.

Los factores señalados son estructurales y determinan el futuro de los niños, que crecen en situaciones adversas y “anormales”.

La desintegración de  una familia se da  a causa de varios factores. Cuando uno entra a ver  la historia de cada familia, uno descubre que hay dramas e historias que desembocan en la  vulneración de los derechos de los niños.

“Entendemos que hay papás y mamás que han sido abusados sexualmente en sus casas, que han sufrido  violencia y que toda su vida ha sido estructurada en ese sistema de violencia y un sistema machista, de falta de condiciones y vivieron  extremadamente pobres”, dijo Pacosillo.

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