La publicación da cuenta de un déficit comercial por 845 millones de dólares, fruto del intercambio de bienes con más de 190 países, siendo el segundo consecutivo, luego que el desfase en 2023 fue de 571 millones. La inflación mundial, la volatilidad de precios de las materias primas, eventos climáticos extremos y conflictos geopolíticos, como la guerra en Ucrania y las tensiones en Medio Oriente, explican en parte, por qué le fue mal al comercio exterior boliviano y por qué escasean los dólares en el país, haciendo subir su precio.
Es cierto que Bolivia no podía estar exenta del impacto externo, sin embargo, para Camhi, “fueron los factores internos los que más golpearon su performance comercial como consecuencia de los bloqueos de carreteras, dificultades logísticas, escasez y encarecimiento del dólar, cupos de exportación, caída de los volúmenes de producción, conflictos sociales y una creciente complejidad política y económica”.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística procesados por el IBCE, las exportaciones en 2024 sumaron 8.923 millones de dólares, 1.883 millones de dólares menos que en 2023, un mal año en que las ventas externas se derrumbaron por casi 2.800 millones frente al pico de 13.604 millones de dólares logrado en 2022. Son estas disminuciones las que dan cuenta de la menor disponibilidad de divisas, no es porque “los exportadores no traen sus dólares al país”; en realidad, los dólares generados por la exportación no alcanzan a cubrir las importaciones. Veamos...
Si en 2024 el ingreso de divisas a Bolivia por exportación cayó 1.883 millones de dólares y hubo una salida neta de 845 millones por el déficit comercial, la baja de la disponibilidad en el mercado superó los 2.700 millones de dólares, carencia a la cual se deben sumar los 3.300 millones de dólares menos del 2023 bajo igual lógica. Y, cuando la oferta cae y la demanda se mantiene, la consecuencia natural es la subida de precios, para el caso, la cotización del dólar, como viene ocurriendo.
De lo exportado en 2024, un 70% correspondió a las Exportaciones Tradicionales (minerales e hidrocarburos) y el 30% restante a las Exportaciones No Tradicionales (ENT) compuestas por productos agrícolas, pecuarios, agroindustriales, forestales, madereros, manufactureros y artesanales.
La exportación de minerales logró 4.577 millones de dólares, bajando 19% en valor pese a subir 11% en volumen. Los hidrocarburos sumaron 1.673 millones, cayendo 21% en valor y 22% en volumen. Las ENT totalizaron 2.673 millones de dólares, sufriendo también una baja del 11% en valor y 14% en volumen, destacando entre los principales bienes exportados: soya y derivados (1.065 millones de dólares), carne bovina y derivados (246 millones), joyería (188), castaña (188) y girasol (123 millones de dólares), con una dolorosa caída de la soya por 691 millones de dólares y 1.000.000 de toneladas.
La insuficiencia de dólares y la subida de su costo en el país se ha dejado sentir fuertemente en el desempeño de las importaciones que, totalizando 9.904 millones de dólares, bajaron de forma alarmante en términos de volumen: Equipos de transporte (-28%), Bienes de capital (-18%) y Suministros industriales (-12%). Siendo estos rubros indispensables para apuntalar la producción interna y la exportación, el resultado de su menor oferta en el mercado boliviano ya está causando problemas, a saber, quiebres en la cadena de abastecimiento, subida de precios y costos, menor producción y pérdida de empleos. ¿Qué se puede esperar de aquí en adelante?
“El panorama es inquietante, no solo por el enrarecido contexto internacional signado por la posibilidad de una guerra comercial, sino, fundamentalmente, por problemas estructurales internos irresolutos, así como por la falta de divisas, los conflictos sociales y la reducción de la producción en sectores clave”, escribió el Presidente del IBCE, “impulsar las ventas externas -en vez de imponer vetos y cupos a la exportación, que van a contramano de la delicada situación del país- no solo permitiría el ingreso de divisas y una baja de su costo que modere el efecto inflacionario que está teniendo sobre las importaciones, pero, también, a crear más empleos y desarrollo”, concluyó.
La revista con los últimos datos del comercio exterior boliviano coeditada por el IBCE con la prestigiosa empresa Almacenera Boliviana S.A. (ALBO S.A.), se puede descargar gratuitamente desde: www.ibce.org.bo o https://ibce.org.bo/ibcemail/index.php?id=3314
(*) Economista y Magíster en Comercio Internacional
Santa Cruz, 2 de abril de 2025
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