Septiembre 16, 2019

La dura historia del Palacio Gobierno de Bolivia

En 1899 se convierte oficialmente en la Sede presidencial después de que acaba la Guerra Federal, dejando el suntuoso Palacio Nacional de Sucre, hoy el Palacio de Gobernación de Chuquisaca.


Martes 7 de Agosto de 2018, 12:15pm




La Paz, 07 de agosto (Rosio Flores, Urgentebo).- El Palacio Quemado cierra su ciclo tras acoger a la cabeza del gobierno boliviano durante más de 165 años y deja una huella de una dura historia política que determinaron los procesos históricos del país. El jueves próximo, la administración del presidente Evo Morales estrenará el nuevo, y que se llama la Casa Grande del Pueblo.

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La escalinata que desde el halll lleva al segundo piso del Palacio de Gobierno (Foto: Alejandro Carrasco)

El Palacio de Gobierno fue construido entre los años 1845 y 1852, durante los gobiernos de José Ballivián y de Manuel Isidoro Belzu. Este edificio fue diseñado según cánones de la arquitectura clásica; sus líneas son elegantes y severas con rasgos italianos.

La planta baja del Palacio se desarrolló en torno a un patio y con una escalera de tipo imperial característica de todos los edificios importantes del siglo XVII en La Paz; cubierta de teja en la que no se advierten torres ni espadañas como en la de los cabildos argentinos. El segundo patio del edificio albergaba la cárcel desde donde saliera Pedro Domingo Murillo el 29 de enero de 1810 para ser ahorcado.

El origen del sobrenombre del edificio se remonta al 20 de marzo de 1875 durante el gobierno de Tomás Frías cuando una turba comandada por Carlos Ressini y Modesto Moscoso quiso asaltar el edificio y haciéndose imposible el acometimiento, arrojaron antorchas encendidas desde la Catedral. Tras el incendio el edificio quedó en la práctica inhabitable perdiendo el tejado original con sus armaduras y destruyéndose el interior por la caída del tercer piso. Había que reconstruirlo.

En 1882 se comenzó su restauración, mientras se usaba como palacio entre 1875 y 1882 el edificio situado a una cuadra en la esquina de las calles Potosí y Ayacucho, de ahí el denominativo de Palacio Chico para el inmueble que hoy es sede del Ministerio de Culturas. Desde allí dirigirían el gobierno, los presidenetes Tomás Frías e Hilarión Daza, este último gobernó desde Tacna durante la Guerra del Pacífico.

En 1899 se convierte oficialmente en la Sede presidencial después de que acaba la Guerra Federal, dejando el suntuoso Palacio Nacional de Sucre, hoy el Palacio de Gobernación de Chuquisaca.

En 1913, durante el segundo gobierno del presidente Ismael Montes se realiza una remodelación; pero es en 1923 cuando el presidente Bautista Saavedra ordena una remodelación total que hace a su actual estructura interior y en parte exterior, eliminando las caballerizas.

El 21 de julio de 1946 una revuelta asalta el edificio y asesina al presidente Gualberto Villarroel, para luego arrojarlo por uno de los balcones del edificio hacia la Plaza Murillo y arrastrar el cadáver para colgarlo de un farola, donde fue vejado y maltratado junto a los cuerpos de sus edecanes que corrieron la misma suerte.

Con una inversión de 36 millones de dólares, el próximo 9 de agosto, el Gobierno de Evo Morales inaugurará el nueva y moderno palacio, denominada “La casa grande del pueblo”, obra que generó polémica.

Para el historiador Pablo Michel, el Palacio Quemado cumplió con su ciclo y quedará como un mudo testigo de varios sucesos como ataques, revoluciones, asesinatos y varias tomas que realizaron al edificio.

“Pienso que el Palacio por sí mismo ya cumplió un ciclo y me parece buena la idea de dejarlo  como un museo donde se refleje toda la historia durísima de la vida misma del país”, señaló.

Otro historiador, Alexis Pérez, opinó de la nueva infraestructura será “momentánea”.

“En mi propia visión esto no va a durar, es de coyuntura porque hay alguien que pasa por las decisiones por encima de su pueblo e impone. Cuando todo termine eso será utilizado para otros fines como servicios que requiere el país”, expresó.

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La foto muestra la plaza Murillo, la plaza de Armas de La Paz. A la derecha aparece la Catedral Metropolitana, al centro el Palacio Quemado y a la izquierda la Asamblea Legislativa (Urgentebo)

Lo que ahora queda claro es que al nuevo Palacio ya no se ingresará por la plaza Murillo; el acceso principal para el nuevo Palacio es por la calle Potosí.

La anterior semana, el presidente de Bolivia, Evo Morales, difundió a través de Twitter una autofoto de esta última reunión con su equipo de Gobierno.

"Dirigimos la última reunión de gabinete en el Palacio Quemado, símbolo del Estado colonial. Listos para inaugurar la Casa Grande del Pueblo, como muestra del cambio y renovación de la nueva #Bolivia que estamos construyendo", escribió en la red social.