Septiembre 23, 2019

Maryse Condé en Rinkeby

Dieciséis estudiantes narraron episodios de la vida de Maryse Condé, quien sufrió en carne propia el racismo. 


Miércoles 26 de Diciembre de 2018, 9:00am




La escritora guadalupeña Maryse Condé, ganadora del Premio de Literatura 2018, visitó la Biblioteca de Rinkeby el lunes 10 del mes en curso, el mismo día que se entrega, en Estocolmo, los Premios Nobel. Cabe recalcar que este Premio fue otorgado por la Nueva Academia, una flamante entidad creada por la escritora y periodista Alexandra Pascalidou de ascendencia griega. De esta manera se garantizó que este año exista un Premio de Literatura como alternativa al Nobel. La Academia Sueca, encargada de conceder el galardón literario más prestigioso del mundo, aplazó tal Premio hasta el próximo año, a raíz de un escándalo de abusos sexuales cometidos por el dramaturgo Jean-Clauude Arnault, hoy condenado a dos años de cárcel por violación.



Así pues, Condé llegó a la Biblioteca a las diez de la mañana en silla de ruedas, vestida con ropa oscura, con un sombrero color café chocolate, lentes oscuros y en compañía de su esposo y traductor Richard Philcox. Se acomodaron en primera fila, acto seguido los alumnos del Colegio Askeby entraron en fila de dos en dos, vestidos de blanco y con velas en las manos, entonando canciones navideñas. Luego los estudiantes del Colegio de Rinkeby le dieron la bienvenida en diferentes idiomas. Ionesco Ionut-Catalin y Rania Hassoni fueron los maestros de ceremonia y dirigiéndose a la galardonada anunciaron: “Bienvenida a Suecia, a Estocolmo y a la Biblioteca de Rinkeby. Para nosotros es un honor compartir estos gratos momentos con usted. Hemos elaborado dos folletos, uno acerca del Premio Nobel y otro sobre su vida. Tenemos 14 años y estudiamos en el Colegio de Rinkeby. En Rinkeby viven 16000 personas y ese nombre significa guerrero. Rinkeby es un lugar muy antiguo, pero el Rinkeby moderno se inauguró, el 3 de noviembre de 1971. En este sector vive gente de todo el mundo: de África, de Asia, de Sudamérica y de otros países europeos. Existen desventajas y problemas en esta parte de Estocolmo. No obstante, somos alegres y nos sentimos bien”.

Dieciséis estudiantes narraron episodios de la vida de Maryse Condé, quien sufrió en carne propia el racismo. Al final del acto, la laureada de 81 años de edad, desde su asiento y emocionada pronunció lentamente un breve “mercy beaucoup” (muchas gracias).

Rinkeby se caracteriza por sus habitantes que son familias inmigrantes, por sus tiendas exóticas, restaurantes de diferentes países, pero también por sus conflictos sociales y por ser una región con alta cesantía. Pero a pesar de ciertos factores negativos que marcan a esta zona, no existe la pobreza que se explica en toda la extensión de esa palabra, porque Suecia es un Estado de bienestar y, por consiguiente, ha alcanzado altos niveles en el campo social.

En Rinkeby viven guerreros y guerreras que, día a día, van labrando su propio destino en medio de diferentes culturas, de solidaridad, de tolerancia y, sobre todo, en convivencia entre personas de distintas nacionalidades.
 

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