Julio 05, 2020

El día en que “Hola soy Germán” sufrió bullying

En un video publicado en su canal, el popular youtuber relató un duro episodio que marcó su infancia.


Jueves 24 de Noviembre de 2016, 4:30pm




La Paz, 24 de noviembre (Urgentebo).- Con sólo 26 años, Germán Garmendia es el segundo youtuber con más suscriptores en el mundo, gracias a su personaje “Hola soy Germán”. Sin embargo, no siempre fue un joven popular.

Cuando tenía doce años, fue víctima de bullying por parte de otros niños. Esto es lo que relata en un video —publicado el pasado 21 de noviembre— donde cuenta los difíciles episodios que experimentó en su infancia.

“Desde pequeño era un persona bastante tímida e introvertida”, explica Garmendia, motivo por el que su madre lo inscribió en clases de teatro.

Fue ahí donde conoció a un grupo de niños que comenzó a acosarlo por diferentes motivos, entre ellos, su delgadez.

“Empecé a sentir que era la persona más diferente del mundo. Veía que todos eran felices y yo estaba fuera de eso. Crecí con una vocecita en mi cabeza que decía ‘está mal ser como eres”, dice el joven.

En su testimonio, el youtuber asegura: “Me arrinconaron por ser delgado. Pensarán que a nadie le hacen bullying por ello, pero cuando eres pequeño buscan hacerte daño con cualquier cosa”.

“Ahí te empieza a pegar un poco en el autoestima y te cambia, de una u otra forma”, añade.

Una tarde, mientras Germán se cortaba el pelo, ese grupo de niños lo encontró en la peluquería y comenzó a bromear con que su cabeza se veía aún más delgada, e incluso, “como una basura”.

Tras varios meses sufriendo los ataques de ese grupo, tuvo lugar el episodio que más afectó a Garmendia. Sucedió en una peluquería. “No me gustaba cortarme el pelo porque parecía más delgado. En ese momento, en mi cabeza tenía lógica”.

Ese día, los acosadores pasaron por delante de la peluquería y vieron a Garmendia. “Obviamente, empezaron las bromitas. Me sentí aún más delgado y aún más basura”, recuerda.

“Para ellos eran bromas muy divertidas y estaban muertos de la risa. Se me empezaron a poner los ojos rojos y, aunque intenté no llorar delante de ellos, no aguanté más. La mandíbula me tiritaba de rabia y tristeza. No era un llanto intenso, sino una lágrima que te sale y no puedes evitar”, continúa el youtuber, visiblemente emocionado.

Después de años difíciles, Germán se dio cuenta que “ser diferente no estaba mal”. Así fue como creó su exitoso canal de Youtube y hoy es uno de los más influyentes en esta red social, donde es el segundo más seguido en todo el planeta.

“Ser diferente te puede hacer llegar a treinta millones de suscriptores”, reflexiona ahora, mirando el pasado.