Septiembre 17, 2019

En cinco años el Pumakatari transportó 47 millones de pasajeros

“Celebramos la dignidad, el buen servicio y la calidad que nos da el Pumakatari todos los días”, dijo ayer Luis Revilla durante la celebración de este aniversario, que para los y las paceñas se ha convertido en el símbolo de un transporte no solo de calidad, sino principalmente digno, como resalta la primera autoridad de La Paz.


Domingo 24 de Febrero de 2019, 12:30pm




La Paz, 24 de febrero (Urgentebo).- La Paz Bus y el Puma Katari cumplieron cinco años de servicio a La Paz, luego de que comenzara operaciones en la ruta Inca Llojeta el 24 de febrero de 2014. En este lapso ha transportado a 47 millones de pasajeros, equivalente a 4,2 veces la población de Bolivia y rodado 22,9 millones de kilómetros, comparables a 572 vueltas a la Tierra.

“Celebramos la dignidad, el buen servicio y la calidad que nos da el Pumakatari todos los días”, dijo ayer Luis Revilla durante la celebración de este aniversario, que para los y las paceñas se ha convertido en el símbolo de un transporte no solo de calidad, sino principalmente digno, como resalta la primera autoridad de La Paz.

Un ejemplo de ello es lo sucedido el miércoles 20 de febrero de 2019 a la 01.20 de una madrugada fría y lluviosa. Ese día la bicicleta de Camilo, de 11 años, se rompió y él quedó solo, asustado en plena calle y sin dinero para volver a su casa, por lo que lloraba desconsolado.

Entonces, a lo lejos, apareció un vehículo luminoso, que se acercó y frenó, era un Pumakatari. La anfitriona y el conductor lo confortaron y enseguida activaron un protocolo que incluía una llamada al Centro de Control y Monitoreo, que a la vez puso en movimiento a toda una maquinaria que movió a funcionarios de La Paz Bus, de la Defensoría de la Niñez y la Guardia Municipal. En pocas horas Camilo había regresado a la seguridad de su hogar.

El microclima del Puma

Lo que pasa es que “cuando uno entra en el bus es parte de un pequeño microclima, donde todo el mundo es más amable, donde se cede el asiento y las personas se tratan con cortesía, esto no se ve en otro transporte”, comenta Omar Rocha, director de la carrera de Literatura.

Pero si el bus es un microclima, como afirma Rocha, qué hay afuera de éste.

Una realidad, con calles saturadas y congestionadas, como la ve el secretario municipal de Movilidad, Ramiro Burgos, que da una cifra que preocupa: hasta el 2018 en La Paz se tenía a más de 30.000 vehículos de transporte público.

Pero no solo eso, sino que de los 141.211 coches que ingresaron al país el año pasado, el 95% eran usados y el 75% del parque automotor era transformer, complementa el historiador Randy Chávez.

Esta sobresaturación de vehículos no solo expresa en las interminables trancaderas, sino en la actitud de los pasajeros, que han aprendido a sobrevivir en esta selva de cemento y autos viejos, y a sobrellevar un transporte, que en realidad no es público, es privado.

Cuando esto sucede, se olvida que el transporte es un derecho humano y social, al igual que la salud y la educación.

El transporte, un derecho

“Imagínense si el Estado pensara hacer negocios con la salud o la educación. No, no lo va a hacer y tampoco lo hará con el transporte, que es un servicio público”, recordó hace algún tiempo el Alcalde Revilla.

Si no se tiene esto claro, historias como las de Camilo y su bicicleta rota, tendrían un desenlace distinto.

“Si una persona no puede transportarse de manera segura, cómoda y eficiente, no puede acceder a otros derechos, no puede gozar de calidad de vida”, añade por su lado Gustavo Bejarano, asesor del Gobierno Municipal.

Los expertos coinciden en que si bien el Pumakatari ha abierto el camino hacia el transporte como un derecho, y ese camino es irreversible, el futuro a mediano plazo va hacia una integración de operación, infraestructura y tarifaria, de manera que los usuarios sean beneficiados de mejor manera al contar con más modalidades de transporte para llegar a su destino y ejercer su derecho social a la movilidad urbana.

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