Agosto 15, 2020

La anormal ‘normalidad’

El mensaje es diáfano: sobre intereses sectarios (movidos por premuras políticas y desesperaciones de cálculo), lo principal es la vida de los bolivianos.


Miércoles 1 de Julio de 2020, 2:30pm




Mi anterior columna (Pandemia, endemia y un solo país, 02/06) la definí como “un catálogo de información necesaria sobre el COVID-19 para Bolivia y la región”. Esa tarea es aún muy necesaria (diría mejor: urgente) porque entendemos mal cuando no hay información para neófitos (somos la gran mayoría), porque muchos no entendemos su peligros y porque otros se dejan engañar por “algunas ideologías políticas que andan cegadas por intereses de poder e inducen al pueblo a cometer errores y poner en riesgo su salud y su vida” (Cuidar a los Ciudadanos, comunicado de la Conferencia Episcopal Boliviana CEB, 10/06).

El 10 de marzo llegó la epidemia a Bolivia y el 22 el país inició la cuarentena rígida. Hoy, casi 90 días después, estamos bordeando 20 mil casos diagnosticados. ¿Fracasó la cuarentena? A pesar de los números, alarmantes sin dudas, y de algunas proyecciones muy preocupantes, yo sostendré que no.

La proyección de Édgar Villegas que a fines de mayo se llegaría a 10 mil casos se cumplió cabal el primero de junio; su siguiente predicción, que no descartaba que contagios de seis dígitos a fines de julio, la realidad hasta ahora no la confirma. Manteniendo el cálculo promedio de duplicación de contagios detectados cada 10 días, entre el 9 y el 10 de este mes hubiéramos tenido más de 21 mil casos pero a 16 aún bordeamos los 20 mil. ¿Error? No lo creo. ¿Menos pruebas PCR (Prueba de Reacción en Cadena de la Polimerasa, las que entran en las estadísticas)? En la semana pasada, el promedio diario fue de 1.452 pruebas mientras que antes, por ejemplo, en la semana entre el 25 y el 31 de mayo fue de 807 (exceptuando un día donde se informaron atrasadas); en realidad, a más pruebas, más detecciones. Si le sumamos que el porcentaje a nivel nacional de casos activos versus total de afectados confirmados el 13 fue del 81,2%, el 14 del 79,8% y el 15 el 78,7%, disminuyendo consecutivamente por primera vez y, además, consideramos que los pacientes recuperados en salud a nivel nacional el 15 fueron 3.430, el 18,0% de los contagiados totales (2.824 en Santa Cruz, el 24,1%), porcentaje muy superior al 3,3% promedio de fallecidos respecto al total de contagiados desde fines de mayo, entonces, amigos lectores, podemos tener esperanza que hemos logrado aplanar más la curva de contagios.

El estudio del Institute for Health Metrics and Evaluation de la Universidad de Washington en Seattle que mencionó la Presidenta el día de Corpus Christi, fija el “pico” de la curva de contagios totales el 27 de julio con un promedio de alrededor de 94 mil casos; a partir de esa fecha empezaría a disminuir y una proyección para R0 (transmisión cero) sería, posiblemente, de tres y medio a cuatro meses después.

Eso nos lleva a entender la urgencia del mencionado comunicado de la CEB cuando pide “dejar los intereses particulares o de grupos, y buscar coordinadamente lo mejor para todos en esta hora difícil para Bolivia», pidiendo entendimiento en pro del pueblo boliviano, como reafirmó el arzobispo de Santa Cruz, monseñor Sergio Gualberti, el 11 pasado: «estamos llamados a promover la unidad, reconciliación y perdón [porque] persisten resentimientos y rencores que nos mantienen divididos y enemistados, y que incluso dificultan una acción común para enfrentar a la pandemia”.

El mensaje es diáfano: sobre intereses sectarios (movidos por premuras políticas y desesperaciones de cálculo), lo principal es la vida de los bolivianos. No al prorroguismo arbitrario, sí a la defensa de la vida.

Claridad meridiana para hoy en Bolivia, la frase del papa Francisco en su homilía del 26 de marzo en la plaza de San Pedro: “estábamos en la misma barca, […] todos llamados a remar juntos […]. En esta barca, estamos todos”.

//

  • Lo que el viento se llevará…

    Ago 5 2020 |

    El ejecutivo, desde la cabeza a los pies, no saben o no pueden cuidarse ¿Podrán hacerlo con la población boliviana?


  • Bolivia 2020: ¿digna y soberana?

    Ago 5 2020 |

    Es cierto que Bolivia mejoró en el campo socioeconómico entre el 2006 y 2019, pero…¿se podía avanzar más? ¡Muchísimo más si se hacía bien las cosas! Pero no solo eso…¡cuántos volverán a la pobreza porque las dádivas estatales nunca han sido suficientes para forjar la dignidad y soberanía tan ansiadas!


  • Belzu, La Época y el socialismo

    Ago 4 2020 |

    “En verdad, para los tiempos aquellos, —dice, por su parte, el preclaro historiador Rigoberto Paredes (1870-1951)— tal publicación era de mucha importancia y exigía para no fracazar [sic]; que la empresa venciera en sus primeros pasos dificultades sin cuento.


  • Lo bueno, lo malo y lo feo del dióxido de cloro

    Jul 28 2020 |