Abril 03, 2025 -HC-

La UPEA de El Alto ya es una referencia académica y se extiende hacia el área rural


Miércoles 2 de Abril de 2025, 4:00pm






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2 de abril (El Compadre/Jacqueline Maydana)- La Universidad Pública de El Alto cumplirá en septiembre próximo su primer cuarto siglo de vida oficial. Como ocurren las cosas en esta ciudad, la UPEA nació mucho antes de que el Estado la reconozca. Fue resultado de un movimiento social enorme, al punto que tuvo alumnos antes de que inicie su vida institucional. Hoy, ese centro académico que empezó con sillas precarias debajo de galpones deteriorados, es un gigante complejo que alberga a poco más de 86 mil estudiantes, que trabaja para convertirse en un faro tecnológico.

La UPEA hoy es el centro académico de referencia de El Alto y de las provincias del departamento de La Paz. Y ha desplazado con el tiempo a la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), a la que los estudiantes de El Alto buscaban matricularse. Hoy tiene un enfoque e formación académica cada vez más ambicioso respecto a sus programas.

Y, como El Alto mismo, tiene una identidad particular. Uno de sus rasgos, por ejemplo, es que ocho de cada diez jóvenes que estudian en la UPEA trabajan para subsistir y costear su formación. Otro es la conexión que tiene con la comunidad, con el barrio.

Aquella universidad que llamaba la atención por sus conflictos internos y por su inestabilidad en la conducción está en proceso de transformación porque quiere ser un referente académico y tecnológico en el país. Y hay señales de que sus estudiantes lucen el valor de formarse en esta casa de estudios superiores. No es casualidad que en las calles de la Ceja hayan letreros con la leyenda: “Abogado UPEA”, cuando, antes se pregonaba: “Abogado UMSA”.

“Antes, había marchas y era la UPEA, aquí también era normal que se convoque a asambleas y marchas, ahora esto ha cambiado, son cinco años y más que no sale a las calles. Los estudiantes están donde tienen que estar, en las aulas, aprendiendo”, indica el rector de la universidad, Carlos Condori.

LA UPEA CRECE ACELERADAMENTE

La UPEA cuenta con 86.000 estudiantes y es la segunda universidad con más población estudiantil, después de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM) de Santa Cruz, que tiene más de 100.000. Asimismo, ofrece 37 carreras, entre las más recientes están: Gas y Petroquímica, Parvularia, Tecnología y Laboratorio Dental, Ciencias Físicas y Energías Alternativas, Artes Plásticas, Autotrónica y otros, que se caracterizan por ser “más tecnológicas”.

“Apunta a ser la más grande el país a nivel poblacional y eso tiene que ver con el crecimiento de la parte académica, ese es un reto para nosotros”, anota Condori.

Infraestructura y tecnología

¿Cómo se describe a la infraestructura de la UPEA? De primer nivel y cada vez más grande. En la sede de Villa Esperanza los edificios o bloques construidos llaman la atención por sus colores distintivos. Sus construcciones más sobresalientes son las “torres tecnológicas”, ubicadas detrás del edificio del Emblemático. Los dos inmuebles albergan a carreras que se dedican a la tecnología, por ejemplo Ingeniería en Sistemas, que hace investigación en software y hardware. Asimismo, también está Ingeniería Electrónica.

La investigación se muestra en los proyectos desarrollados por los estudiantes, por ejemplo: el sistema de detección de peligros para personas con discapacidad visual aplicando arduino, de Ingeniería en Sistemas; el diseño de hardware y desarrollo de firmware para entornos industriales con PLC y microcontroladores; la herramienta de apoyo para el proceso de aprendizaje en estudiantes con discapacidad visual (Cerefe); el prototipo de incubadora neonatal IOT, elaboración de alcancías con impresión 3D, entre muchos otros.

“Más adelante se prevé también incorporar a otras carreras en el área tecnológica también, porque como te digo, estas dos torres están destinadas a la investigación y para la solución de problemas actuales que hay en nuestra ciudad”, indica Condori.

Otra infraestructura destacada por el rector es el Coliseo Universitario de la UPEA que tiene una capacidad de al menos 7 mil espectadores. Tiene una cancha y 4 vías de acceso. “Desde hace ya unos 5 años, la UPEA trabaja con una visión de crecimiento en infraestructura con el objetivo de brindar a los estudiantes condiciones adecuadas”, sostiene el rector.

DESDE EL CAMPO

Sonia cuenta que le apasiona el estudio de las plantas y la producción, no lo dudó y se inscribió a lo que ella denomina “mi suerte”, ya que encontró una sede de la UPEA que le ofrecía la carrera de Ingeniería Agronómica, en Caranavi, donde ella reside.

“Vivo en Caranavi, me parece bien que haya sedes para quienes no somos de la ciudad, te ahorra plata que se gasta en pasajes”, relata la estudiante.

El caso de Sonia se asemeja al de muchos estudiantes que estudian una carrera aun encontrándose en provincia, ya que la UPEA cuenta con 14 sedes, por ejemplo en Palos Blancos, Batallas, Mapiri, Caranavi, Coroico, La Huachaca, Sorata, Viacha, Kallutaca y otros.

El rector comenta que, en muchos casos, los pobladores pidieron sedes de la UPEA para que sus hijos estudien. Incluso, algunas alcaldías asignaron a la universidad terrenos para la construcción de infraestructuras.

Una particularidad de estos proyectos en provincias es que dictan carreras relacionadas con el lugar. Por ejemplo Sorata se forma en Derecho y Gestión Turística y Hotelera, porque la población lo pidió.

Lo mismo ocurre con Kallutaca, donde se encuentra una sede de Ingeniería Agronómica. Los estudiantes son hijos de quienes labran la tierra y buscan optimizar sus conocimientos.

En ese marco, la idea es abrir carreras estratégicas que respondan a la necesidad de la población del lugar, dice Condori. “La consigna es que todos tengan la oportunidad de estudiar donde estén, pero sabemos que las circunstancias para otros es diferente. Ellos nos decían: ‘Mi hijo tiene que viajar seis horas para llegar a la UPEA, no tiene para el pasaje’ y se ha construido ahí”.

De esta manera, las sedes son una respuesta efectiva para que más jóvenes accedan a la educación. Son centros académicos que cumplen requisitos para funcionar y también son sometidas a evaluación.

Actualmente, una de las más grandes sedes es la de Viacha, que cuenta con seis carreras. Condori afirma muchas poblaciones piden sedes de la UPEA, pero antes se debe realizar un estudio técnico.

Otro factor destacado son los convenios. La UPEA tiene acercamientos con la Universidad indígena de Brasil, municipios, gobernaciones, ministerios y viceministerios, Yacimientos del Litio Boliviano (YLB), Embajada de México, el Sedes y otros.

Y desde la evaluación académica, Condori destaca que hay 14 carreras acreditadas ante la CUB.

LA VISIÓN DE LA UPEA

“El estudiante hace de la casa de estudios superiores”, dice un conocido refrán y es que la gente que pasó por las aulas de la UPEA son referentes.

“Queremos mostrar y demostrar que en la UPEA hay mucho talento, creatividad, motivación, capacidad, talento para crecer, iniciativa y el apoyo”, indica Condori.

No obstante, asevera que se debe trabajar aún más para que los estudiantes se sientan orgullosos de su universidad, esa que tiene un toque indígena-aimara, y que se ha creado pensando especialmente en los hijos del campesino, del chofer, del comerciante y de la gente “popular”.

En ese sentido, dice que la universidad más joven  del sistema apunta a ser más práctica y a marcar como referente. 

“La UPEA hará historia. A futuro, la UPEA va a ser un referente de educación, así lo vemos, es un trabajo conjunto, desde abajo, desde el docente más nuevo hasta la cabeza, queremos ser un referente de educación, infraestructura, identidad”, menciona.

Las carreras que le dan más brillo

Una de las carreras que ha llamado la atención es Ingeniería Electrónica, que forma en tecnología con menciones en telecomunicaciones; electromedicina y automatización y control. Un rostro representativo es Roly Mamani, el ingeniero que brilla por crear prótesis.

La carrera se encuentra en la torre tecnológica B, pero es demandada en otros espacios como Ayo Ayo, Pucarani, Viacha y Caranavi. “La carrera es fundadora de la universidad y tiene 24 años, hemos participado en eventos científicos, estamos yendo por cuarta vez como representantes de robótica a Chile, representamos a Bolivia en México y obtuvimos el segundo lugar”, resalta Fernando Quispe, director de la carrera.

Incluso, la carrera ofrece clases de robótica básica para estudiantes de colegio que están cercanos a la universidad. Los cursos son dictados por jóvenes de segundo semestre.

Yeper Quispe cursa el noveno semestre de la carrera y confiesa que ingresó a la carrera solo por pasatiempo, pero luego se animó a seguir explorando. Cuenta que muchos de sus compañeros ya tenían ganancias por reparación de celulares, pero más adelante, relata que muchos se acomodaron en empresas tras hacer sus pasantías.

“Muchos creen que arreglamos teles, pero esta carrera va más allá, se desarrolla para un campo laboral amplio”, resalta.

“Uno aprende cosas que pensaba que eran imposibles hacer aquí, en El Alto, creen que no podemos manejar tecnología, no hay diferencia, tenemos capacidades, estamos a la par de otras universidades y países”, dice por su parte, Juan Choque.

La experiencia también viene a ser emocionante para quienes estudian ingeniería en sistemas. “Aprendes lenguaje en programación, puedes crear una página web, sistemas operativos”, dice el estudiante José Quispe.

Ingeniería en Sistemas cuenta con 25 años y se ha extendido a Viacha. Los estudiantes se acomodan incluso en Ciberseguridad y trabajan en diferentes entidades.

En Ingeniería Agronómica los estudiantes se han destacado por proyectos resaltantes como la crianza de avestruces y de cultivos en su sede Kallutaca. La práctica ES fundamental para quienes provienen de familias del campo y desean aprender para mejorar su producción.

La carrera de Artes Plásticas también ha dado la cara. Los jóvenes alteños muestran en obras de arte el talento innato. Incluso, sus artistas exponen en espacios fuera del país.

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